Aquí cambiamos de tema ¡de buenas a primeras!

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jueves, 16 de abril de 2026

Artemis II: vuelta a la Luna.

A mediados del siglo pasado se llevó a cabo la Carrera Espacial entre Estados Unidos y la Unión Soviética. Fruto de ella conseguimos que los terrestres se pasearan por la superficie lunar, como ya contamos aquí. Pero, logramos algo mucho más importante: grandes avances tecnológicos que han llegado a la sociedad general.

En las últimas décadas se han desarrollado importantes proyectos con la colaboración de muchos países para conocer y explorar el espacio. Ahí tenemos el ejemplo de la Estación Espacial Internacional. Pero no todas las misiones son fruto de la cooperación y el interés científico. Sigue habiendo competiciones por la primacía estratégica y militar, un afán colonizador e intención de explotar recursos naturales. Las empresas privadas ya han comenzado la actividad turística.

Imagen propiedad de la NASA.
Vista de la Tierra desde la nave el 2 de abril de 2026.
El halo luminoso en la parte de abajo a la derecha es la luz del Sol tras nuestro planeta, el arco verde en la parte superior derecha es una aurora boreal, la estrella luminosa abajo a la derecha es Venus.
Imagen propiedad de la NASA.

En esta década hemos visto misiones espaciales de diferentes países que han llegado a lanzarse en los mismos días y al mismo destino. Ya hablamos aquí de ello y lo bautizamos como febrero marciano de 2021. 

En los tiempos tan complicados que estamos viviendo la misión Artemis II ha ilusionado a muchas personas. Los astronautas (tres hombres y una mujer) partieron hacia la Luna después de someterse a duros entrenamientos y una estricta cuarentena donde sus familiares tuvieron que visitarlos con mascarilla obligatoria.

Han pasado más de 50 años desde que fuimos a la Luna, y estos cuatro científicos han sido los encargados de volver, pero no para pisarla, sino para rodearla. Han batido el récord de distancia en nave tripulada y han contemplado la cara oculta de nuestro satélite. Han podido bautizar cráteres, han asistido a la colisión de meteoritos en directo y han presenciado un eclipse de Sol desde fuera de la Tierra. Tres estadounidenses y un canadiense han completado una misión financiada por Estados Unidos, con la colaboración de Canadá, Australia, la Unión Europea y otros países que se han encargado de propulsar la nave, darles soporte vital como oxígeno, agua, eliminación de CO2 y climatización. Este proyecto es el primer paso para la futura misión Artemis III, porque lo que se persigue es construir una estación en orbita lunar que sirva de base para dar el siguiente salto: Marte.

Imagen: propiedad de la NASA.
Eclipse de Sol visto desde la Luna.
Desde allí el Sol se ve más pequeño y queda oculto tras la Luna durante el eclipse. Los astronautas llevaban gafas especiales para eclipses. Es la primera vez que se utilizan fuera de la Tierra.
Imagen propiedad de la NASA.

El viaje ha durado unos 10 días. La nave Orión cruzó hasta la cara oculta de la Luna y perdió la comunicación con la Tierra durante más de 40 minutos. Hay satélites chinos allí que podrían haber servido para que no se produjera ese silencio, pero China y Estados Unidos están en clara competencia por la supremacía espacial.

El 11 de abril de 2026 la capsula Orión amerizó con éxito frente a las costas de California. Los astronautas volvieron sanos y salvos a casa.

Imagen: propiedad de la NASA.
La Tierra se oculta tras la Luna. Vista captada desde la nave Orión el 6 de abril de 2026.
Imagen propiedad de la NASA.


miércoles, 18 de marzo de 2026

Cuando no es el Día de la Mujer.

El pasado 8 de marzo pudimos ver en redes sociales muchas felicitaciones por el Día de la Mujer. Aquí contamos cómo surgió esa fecha. Pero el considerarlo festivo lo despoja inconscientemente de su carácter reivindicativo. Se han conseguido muchos derechos, pero ya se escuchan mensajes como “yo no soy ni machista, ni feminista”, “no sé por qué lucháis, si ya lo habéis conseguido todo” y “tenéis que volver al rol tradicional”.

No olvidéis jamás que bastará una crisis política, económica o religiosa para que los derechos de las mujeres vuelva a ser cuestionados. Estos derechos nunca se dan por adquiridos, debéis permanecer vigilantes toda vuestra vida”. Simone de Beauvoir.

En las grandes revoluciones que llevaron a mejoras sociales y laborales, las mujeres lucharon junto a los hombres, pero fueron excluidas de los logros. Incluso la Declaración de los derechos del hombre y del ciudadano (1789), texto fundamental de la Revolución francesa, negaba tales derechos a las féminas. Cuando Olympe de Gouges publicó Declaración de los derechos de la mujer y la ciudadana (1791) fue condenada a muerte.

Las mujeres fueron apartadas de cualquier ámbito del saber o de la vida pública. Disfrazadas de varón o firmando como tales, consiguieron acceder a cosas que le estaban vetadas por ser mujeres. Si eran sobresalientes en algo, se las convencía de no merecer reconocimiento, nunca se las consideraba profesionales o, directamente, se les robaba su logro.

Imagen: IA Copilot.

Todos conocemos escritoras que tuvieron que firmar con pseudónimo masculino para ver sus obras publicadas o para ser tomadas en serio.

Otras artistas fueron disuadidas por la propia presión social. Clara Wieck declaró: “Hubo un tiempo en el que yo creía tener talento creativo, pero he renunciado a esa idea; una mujer no debe tener el deseo de componer: si ninguna ha podido hacerlo, ¿por qué iba a poder yo?”. Ahora la conocemos como una gran compositora, pero por su nombre de casada: Clara Shumann. Ha habido que esperar al siglo XX para ver mujeres dirigiendo orquestas, pero ninguna ha sido invitada hasta el momento a dirigir el Concierto de Año Nuevo de la Filarmónica de Viena y no se había incluido en su repertorio una pieza de una compositora hasta el año 2025.

Siempre ha habido artistas de gran talento, como Luisa Roldán, María del Rosario Weiss, Margarethe van Eyck, Marietta Tintoretta, Artemisia Gentilieschi, o las hermanas Margarita y Dorotea Joanes pero han tardado siglos en ser reconocidas. Siguen siendo muy pocas las obras de artistas femeninas que pueden verse en los grandes museos. Por ejemplo, el Prado tiene menos del 1% de obras pintadas por mujeres. No se trata de perseguir una paridad basada en números, se trata de justicia.

Desde tiempos inmemoriales las mujeres han aprendido a cocinar para alimentar a la familia, para “ganarse a un hombre por el estómago”, todos pensamos que no hay mejor comida que la de nuestra abuela o nuestra madre. ¿No hay más mujeres en el podio de afamados cocineros del mundo porque se les presupone propio de su sexo y sin mérito cocinar bien?

La ciencia también ha sido siempre machista, por eso existe el Día Internacional de la Mujer, la Niña y la Ciencia. Desde la antigüedad las mujeres se han ocupado de la salud de su familia, de conocer remedios (aunque a veces se les llamara brujas) y han hecho grandes hallazgos, pero el mérito se lo llevaban sus maridos o sus compañeros de laboratorio. A eso se le llama hoy efecto Matilda. Pierre Curie tuvo que rogar a la comunidad científica que dejara de atribuirle a él los logros de Marie. Son bastantes los casos de mujeres a las que sus colegas les robaron sus descubrimientos y… el Nobel, como le ocurrió a Jocelyn Bell Burnell o a Lise Meitner.

Los estudios clínicos se hacían solo con hombres. Hasta 1993 no había ley en Estados Unidos que obligara a incluir mujeres en ellos. Se han estado recetando medicinas al conjunto de la población sin conocer los efectos secundarios que producía en las mujeres. Las dosis estaban pensadas para hombres de 70 kilos. Por cierto, la temperatura del aire acondicionado también está pensada para hombres de 70 kilos, por eso ha habido que legislarla.

Muchas personas creen que los derechos adquiridos están tan asentados que no corren peligro. Pero la igualdad no está asegurada, hay que defender los logros conseguidos y prevenir retrocesos.


Imagen: IA Copilot.

miércoles, 11 de febrero de 2026

Quince años con De buenas a primeras.

Hace un lustro celebrábamos aquí el décimo cumpleblog. Os contaba cómo nació la idea, cómo elegí el nombre y cómo fue creciendo con cada entrada. Este 11 de febrero de 2026 De buenas a primeras cumple ya quince años y se convierte en un blog longevo. 

Portada del blog.
Plantilla propiedad de Blogger.

Un quindenio puede considerarse mucho tiempo o puede pasarse en un suspiro. Todo depende de lo que estemos midiendo. Cuando hablamos de astronomía, de la vida en nuestro planeta o de la historia más remota, quince años arriba o abajo es una datación muy exacta. Pero quince años en la vida de una persona es mucho tiempo, puede ser la distancia que separa el nacimiento de la adolescencia o la juventud de la madurez, por ejemplo. ¡Pueden pasar tantas cosas en quince años! Probablemente cambien las circunstancias personales, familiares, laborales, las prioridades o las obligaciones, puede que todo ello nos deje sin tiempo, sin energía o, simplemente, sin interés en el proyecto. Por eso, quince años de actividad siempre ha sido mucho para un blog. Aunque, por fortuna, quedan bastantes más veteranos que este, otros tantos han cerrado sus páginas ante las modas cambiantes donde se prima la inmediatez, la brevedad y el consumo rápido. 

Yo era quince años más joven cuando comencé con este blog. Estaba ilusionada sabiendo que en internet había un espacio para todo aquel que quisiera contar algo. Podía lanzar mi botella al océano con la esperanza de que algún navegante la encontrara y leyera el mensaje que contenía. Creo que la motivación primera de la escritura es la de expresarse, la de reflexionar, la de hacer un monólogo interno, la de escribir para uno mismo. Hasta los grandes escritores con la imaginación plagada de historias, empezaron contándoselas a sí mismos. Pero es muy bonito cuando, después del esfuerzo y el tiempo invertido, nos encontramos a alguien al otro lado, un lector que además, en los blogs y sus variantes, puede participar dejando sus comentarios o impresiones y haciendo que el monólogo se convierta en un diálogo.

Gracias a todos los lectores: a los que están desde el primer día, a los que estuvieron durante un tiempo y a los que han llegado hace poco; a los que dejan comentarios y a los que no; a los que vienen siempre y a los que solo se asoman de vez en cuando. Sois el gran apoyo que propicia que el blog lleve quince años de vida y que pueda seguir más tiempo.

Y también quiero agradecer a los amigos que recomiendan algunos artículos de este blog y a los que me hacen sugerencias. Me he atrevido, animada por algunos de ellos, a intentar otro formato. Es solo una prueba que hubiese resultado imposible sin la ayuda de Eva. No pretende ser sustitutivo del blog, sino algo esporádico y complementario. Ya me diréis que os parece. Si pincháis aquí está el enlace a la página principal y, en la imagen de abajo, el vídeo que más me gusta hasta el momento.

martes, 27 de enero de 2026

España en la Unión Europea. 40º. aniversario.

El 1 de enero de 1986 España entró en la Unión Europea. Entonces se llamaba Comunidad Económica Europea y no entrábamos solos, Portugal nos acompañó en ese día histórico. España estaba deseando formar parte de este proyecto, incluso podía verse en películas de las décadas de 1970 y 1980 cuando los personajes decían “somos europeos”. España había solicitado su adhesión con anterioridad, pero fue en 1979 cuando la Comunidad Económica Europea aceptó iniciar las negociaciones. En 1985 el Congreso de los Diputados aprobó por unanimidad nuestro ingreso en la que hoy es la Unión Europea.

El edificio Berlaymont es la sede de la Comisión Europea en Bruselas.
Imagen: archivo propio.

El sueño europeo no era algo nuevo. Ese anhelo siempre se topaba con enfrentamientos bélicos entre los países del continente: reyes y líderes militares con aspiraciones imperialistas habían intentado hacerse con todo. Pero, incluso en tiempos de paz, resultaba un problema integrar a tantas naciones con idiomas, monedas, leyes y costumbres muy diferentes.

El fin de la Segunda Guerra Mundial marcó un antes y un después. Europa estaba destrozada, incluso los países vencedores tenían que reconstruirse tras las pérdidas humanas, materiales y económicas. La idea de una paz duradera en el continente resurgió con más fuerza tras el desastre y se pensó que crear un ámbito comercial común llevaría a la cooperación y evitaría conflictos futuros.

En mayo de 1949 diez países de Europa Occidental crearon el Consejo de Europa, en 1951 la Comunidad Europea del Carbón y del Acero y en 1962 el Parlamento Europeo. No vamos a explicar la larga historia y los hitos que se fueron consiguiendo, pero sí destacamos que lo acontecido convirtió a la Comunidad Económica Europea en la Unión Europea (UE). El 1 de enero de 1993 se creó el mercado único con libre circulación de personas, mercancías, servicios y capital. El 1 de enero de 2002, el euro, como contamos aquí, empezó a circular entre los habitantes de doce países y en la actualidad, se ha convertido en la segunda moneda más utilizada en el comercio global.

En 2012 la Unión Europea recibió el Premio Nobel de la Paz.

Parlamento Europeo.
Imagen: europarl.europa.eu

Europa asistió a la Guerra Fría, a la separación de la URSS, sufrió vaivenes políticos, sorteó crisis financieras, fue objeto de atentados terroristas y encaró unida la pandemia de COVID-19.

Cada vez son más los países que solicitan su entrada en la UE, aunque también hemos visto la salida de Reino Unido que así lo votó en 2016 y se hizo efectivo el 31 de enero de 2020.

En 2026 la Unión Europea está formada por 27 países representados por una bandera azul con estrellas y un himno, la Oda a la alegría, que compuso Beethoven hace 200 años. No sabemos si este proyecto común durará tanto tiempo ya que en esta etapa se enfrentan graves desafíos y problemas, pero muchos europeos conservan la esperanza de avanzar juntos hacia un futuro de paz y hermandad.

En azul los países que forman la Unión Europea en enero de 2026.
Imagen:https://www.saberespractico.com/geografia/paises-union-europea/

martes, 30 de diciembre de 2025

Las doce uvas.

La Navidad está repleta de tradiciones. Es tiempo de adornar la casa, cantar villancicos, hacer regalos, ver películas navideñas y organizar cenas para familiares o amigos con dulces típicos. Pero cuando llega el 31 de diciembre hay algo que no falta en ninguna mesa española: las uvas.

La costumbre consiste en comer una uva con cada campanada de esa medianoche. Así se intenta atraer a la buena suerte para el año nuevo. Los españoles estamos convencidos de que es una tradición original nuestra… pero eso no está tan claro.

Racimos de uvas blancas. Son las que se utilizan para cumplir la tradición.
Imagen: archivo propio.

Tenemos dos teorías al respecto, ambas documentadas parcialmente y que no son excluyentes:

Hay quienes aseguran que todo comenzó en 1882 cuando se intentó poner fin a los disturbios que se vivían cada madrugada del 5 de enero, cuando los madrileños salían a las calles para celebrar la víspera de Reyes. Desde el Ayuntamiento impusieron una tasa de un duro a aquel que quisiera “salir a recibir a los Reyes Magos”. Esto originó que un grupo de madrileños protestara el 31 de diciembre en la Puerta del Sol.

La otra teoría es la que nos lleva hasta las reuniones de la Ilustración francesa donde nunca faltaban el champán y las uvas. Las familias aristocráticas españolas de finales del siglo XIX imitaron esta costumbre añadiéndole una variante: terminar la cena de Nochevieja con doce uvas y champán. Esto se convirtió en un signo de estatus social y de opulencia, pero contrastaba con lo poco que podía permitirse la clase obrera. Así que una Nochevieja un grupo de madrileños se reunieron delante del reloj de la Puerta del Sol y comieron una uva por cada campanada que marcaba el paso del 31 de diciembre al 1 de enero. Era su forma de protesta y de burla hacia las clases pudientes. Con el tiempo otras zonas de España adoptaron este hábito, despojándolo de su carácter satírico.

En 1897 esta forma de festejar la llegada del año nuevo era ya tan popular que la prensa hablaba de las uvas bienhechoras.

La Puerta del Sol.
Imagen: archivo propio.

En 1909 se recogió una extraordinaria cosecha de uvas, especialmente en la zona de Alicante, donde a un grupo de viticultores se les ocurrió que podían venderlas en las fiestas navideñas alegando que traerían buena suerte a aquel que terminara el año comiéndolas, incluso hicieron paquetitos con doce uvas. La idea fue un gran éxito y le dio el impulso necesario para que se adoptara en todo el territorio nacional. En Madrid miles de personas se reunían ante el reloj de la Puerta del Sol, en el resto del país lo hacían en las plazas mayores que contaban también con reloj o en casa de algún familiar. En 1922 la radio comenzó a retransmitir el mágico momento y en 1962 lo hizo Televisión Española (desde el fin de año de 1983 también emite las de las Islas Canarias una hora después).

Esta tradición está tan arraigada en España que, más de un siglo después, sigue celebrándose puntualmente y se ha exportado a otros países.

Los últimos minutos del viejo año se dedican a preparar las uvas para poder comerlas rápido (contarlas, pelarlas o comprarlas sin pepitas). A los niños se les dan las más pequeñas o se cambian por pasas. Las familias se reúnen ante el televisor donde se repiten las instrucciones del famoso reloj y llega el esperado momento. Cumplida la tradición se da la bienvenida al nuevo año brindando con cava, sidra o champán.

La Puerta del Sol con el famoso reloj de la tradición.
Imagen: archivo propio.

El éxito de las uvas de la suerte es tal que se están creando otras costumbres a su sombra: en Madrid aprovechan el “ensayo general” del relojero para celebrar las preuvas, justo un día antes; en Salamanca, como contamos aquí, desde 2005 se celebra la Nochevieja Universitaria en la plaza mayor comiendo doce gominolas el penúltimo jueves lectivo de diciembre; en Bérchules (Granada) celebran su Nochevieja el primer sábado de agosto desde que el 31 de diciembre de 1994 sufrieron un apagón que les impidió cumplir con la tradición…

Y paro de contar o nos darán las uvas...

¡Feliz Año Nuevo!


lunes, 15 de diciembre de 2025

Jane Austen: 250 aniversario de su nacimiento.

Quién le iba a decir a esa joven que escribía a escondidas, que observaba la vida con mirada irónica y criticaba la rígida sociedad de su época, que sería tan querida como para que el mundo celebrara su nacimiento 250 años después. Eso es lo que ha sucedido, que el 2025 se ha llenado de ediciones especiales de sus novelas, de actos conmemorativos, conferencias, bailes y lujosas cenas. Nunca antes se habían preparado tantos festejos en honor a Jane Austen.


El siglo XIX no lo habría hecho, puesto que durante buena parte de él, nuestra escritora perdió popularidad y la Inglaterra que ella conoció se transformó en la sociedad victoriana, con sus glorias y sus miserias, retratadas por escritores de la talla de Dickens. La época georgiana quedó relegada bajo el peso de los nuevos tiempos y hubo que esperar a las últimas décadas de la centuria para que su figura fuera reivindicada por las nuevas generaciones, alcanzando gran popularidad en el siglo XX cuando se la reconoce como la autora que inició la novela moderna, que creó un puente entre la crónica social de su época y el romanticismo que ya aparece en alguno de sus personajes.

El siglo XXI adora a Jane Austen y no paramos de hacer versiones de todas sus novelas. Las mujeres de hoy en día siguen enamorándose de Mr. Darcy, ya sea el literario, el televisivo Colin Firth emergiendo de las aguas con su camisa blanca en la serie de la BBC (1995) o Matthew Macfadyen en la gran pantalla (2005) declarándose bajo una intensa lluvia por primera vez ante una ofendida Lizzy o en un segundo intento caminando por un solitario y helado amanecer. Ambos estarán ya para siempre ligados a Orgullo y prejuicio, obra favorita de las lectoras y de la propia Austen.

Orgullo y Prejuicio(Cranford collection)edición de RBA inspirada en la de 1885

Aunque vivamos en un período que ha abandonado el género epistolar y los largos y calmados paseos por la campiña, sentimos una gran curiosidad por la Regencia y todo lo que la rodea. Parece que está de moda, y las novelas y series ambientadas en la época proliferan, desde las que ficcionan a Jane, a su hermana o su legado (Miss Austen de Gill Hornby, La sociedad de Jane Austen de Natalie Jenner o Jane Austen arruinó mi vida película de 2024), hasta las que aprovechan la fascinación por esa etapa dándole una vuelta de tuerca, incluyendo personajes multirraciales y añadiendo sexo como Los Bridgerton.

Un tranquilo paseo por la época de Jane Austen.
Imagen generada por la I.A. Gemini

Todos los años se celebran actos conmemorativos y el Festival de Jane Austen en Bath es el más famoso. Es de suponer que la localidad sabe que la escritora no tenía especial predilección por el lugar (aunque aparezca en sus obras) y que se desmayó cuando recibió la noticia de que se mudaban allí. Pero el festival nos permite viajar en el tiempo hasta su época y pasear vestidos como si acabáramos de salir de una de sus novelas. Este año se han esmerado aún más.

Muy afortunado debe sentirse aquel que haya conseguido una invitación (previo paso por caja) para el impresionante baile que ha tenido lugar el 12 de diciembre de 2025 en Chatsworth House, la mansión Pemberley en el film Orgullo y prejuicio (2005).

Imagen: Wikipedia. Autor: Rprof
Vista de Chatsworth house (Derbyshire) donde se han rodado varias películas de época.
Imagen: Wikipedia. Autor: Rprof

En este rinconcito admiramos la obra de Jane Austen y hemos hablado de ella varias veces. Aunque no hayamos pisado Bath, queremos unirnos a las celebraciones por su 250 aniversario. Aquel 16 de diciembre de 1775 vino al mundo una persona llamada a convertirse en figura clave de la literatura universal.

Si deseas saber más sobre su vida y obra puedes leer los dos especiales que le dedicamos aquí.


Video de YouTube. Filmy Channel. Pride and Prejudice: Mr Darcy Proposing Elizabeth (V.O.)


sábado, 29 de noviembre de 2025

200 años en tren.

Este 2025 se celebra el bicentenario del tren en los diferentes museos del Ferrocarril del mundo y algunas estaciones emblemáticas. También está de aniversario la Fundación Río Tinto que conmemora los 150 años de su ferrocarril minero. 

En estos dos siglos hemos pasado desde las lentas máquinas a las que precedía un jinete a caballo hasta los trenes de alta velocidad. Las vías de hierro rodean el planeta colocadas en toda clase de caminos, puentes y túneles. Los núcleos de población tienen estaciones, apeaderos y andenes donde esperamos los trenes, tranvías y metros. 

Locomotion de Stephenson (1825) en el museo Head of Steam, Darlington.
Imagen: Wikipedia. Autor: Chris55

El ferrocarril revolucionó los medios de transportes y la sociedad. Ni siquiera las crisis del carbón, las guerras, los coches y el auge de los vuelos comerciales han podido relegarlo al olvido.

La idea de un vehículo que iba por raíles arrastrado por animales había llegado desde la antigüedad hasta el siglo XVIII sin cambios significativos. Pero el tren, tal y como lo conocemos hoy en día, es hijo de la Revolución Industrial. En 1804 Richard Trevithick puso en marcha su máquina de vapor sobre rieles para uso minero. Logró la velocidad de 6 km/hora. Sin embargo, fue la locomotora de Stephenson la que asombró al mundo alcanzando los 50 km/hora el mismo año en que nació, oficialmente, el tren.

Durante un tiempo convivieron los vehículos de tracción animal como este omnibus (1861) con las locomotoras de vapor.
Imagen de archivo propio tomada en el museo del Ferrocarril (Madrid)

El 27 de septiembre de 1825 el primer ferrocarril unió las localidades inglesas de Stockton y Darlington. El trayecto inaugural se celebró a lo grande, la prensa cubrió la noticia y Darlington declaró el día festivo.

La Península Ibérica tuvo que esperar hasta el 28 de octubre de 1848 para ver un tren recorriendo sus tierras. Unía Barcelona con Mataró y llevaba una velocidad de 47km/hora.

El siglo XIX inició una carrera contrarreloj para construir ferrocarriles a lo largo y ancho del planeta. Esto requería una labor colosal de ingeniería, maquinaria, materiales, carbón y mucha mano de obra. Al principio, algunos países utilizaron esclavos y presos para poner las vías. Después lo habitual fue contratar a inmigrantes que trabajaban junto a los lugareños. Las condiciones laborales eran precarias y los accidentes frecuentes. Además, se crearon muchos empleos en los trenes y en las estaciones, pero estos eran para los autóctonos. Con el tiempo se fundaron los sindicatos ferroviarios y se legisló sobre la seguridad de los trabajadores y los pasajeros. Muchas localidades vieron aumentar su importancia y su población con la llegada del ferrocarril. 

Vías del tren.
Imagen: Wikipedia. Autor Beyond Silence.

A lo largo de los siglos XIX y XX creció exponencialmente la cantidad de viajeros que tomaban el tren, cada uno en la clase que podía permitirse. Se mejoró el transporte de mercancías, el servicio postal, la difusión de la tecnología, las artes, las ideas, se ayudó a la unificación de los husos horarios en la época en que se imponía el meridiano de Greenwich y se popularizó el turismo. A la vez los vagones ganaron en comodidad con los coches-cama y los restaurantes.  

Pero los trenes no olvidaron su nacimiento en la minería y siguieron prestando ese servicio. Una empresa inglesa construyó la linea de ferrocarril que une las minas de Riotinto con el puerto de Huelva (Río Tinto Railway) y la inauguraron el 28 de julio de 1875. De paso, también nos trajeron el fútbol, no en vano el RC Recreativo de Huelva es el primer equipo de España. 

En este recorrido tenemos que mencionar las líneas de tren más icónicas: el ferrocarril de Panamá (creado en 1855, unió el océano Atlántico con el Pacífico); el Transcontinental de Estados Unidos (inaugurado el 10 de mayo de 1869, unió la costa este con la oeste consiguiendo reducir un viaje de 6 meses a poco más de una semana); el Orient Express (tren de lujo que hacía el trayecto París-Estambul desde 1883) y el ferrocarril Transiberiano (1904).

Tren con locomotora de vapor (1930)
Imagen de archivo propio tomada en el museo del Ferrocarril (Madrid)

Europa cumplió su sueño cuando el 1 de diciembre de 1990 los equipos británicos y franceses conectaron el túnel de tren bajo el Canal de la Mancha.

España vivió su particular hito cuando inauguró en 1992 el Tren de Alta Velocidad Española (AVE) que unió Madrid con Sevilla para la celebración de la Exposición Universal de 1992 (en el quinto centenario del descubrimiento de América).


Tren de alta velocidad (AVE) en la estación de la Exposición Universal de Sevilla (1992)
Imagen: Pinterest y Expo92.es

jueves, 23 de octubre de 2025

Otro robo en el Louvre.

Siete minutos pueden ser suficientes para mermar el patrimonio, “robar” la Historia, poner en jaque la seguridad del museo más visitado del mundo, llenarlo de policías e investigadores, oír declaraciones de ministros, abrir todos los telediarios y ser lo más comentado en las redes sociales. Siete minutos fueron suficientes para que cuatro ladrones llegaran en camión el domingo 19 de octubre de 2025 al museo del Louvre, dos de ellos subieran al primer piso en un montacargas, entraran por una ventana, amenazaran a los vigilantes, rompieran con radiales las vitrinas de la galería Apolo que guardan las joyas de la corona, robaran nueve piezas que pertenecieron a la dinastía de Napoleón, salieran por donde habían entrado, intentaran prender fuego al camión (sin conseguirlo) y huyeran en moto perdiendo por el camino la corona de la emperatriz Eugenia de Montijo, la noble española esposa de Napoleón III. Esta última joya se recuperó minutos más tarde.

Museo del Louvre (París).
Imagen: archivo personal.

Podría ser el argumento de una película o un robo espectacular como los que nos narraba Maurice Leblanc, pero fue una realidad a la que ya se le llama el Robo del Siglo. Quizá habría que añadir, el robo del siglo XXI, porque el Louvre ya había protagonizado un sonado Robo del Siglo (XX) en 1911 cuando un italiano se llevó La Gioconda bajo su abrigo como ya contamos aquí.

La Gioconda. Wikipedia.
La Gioconda.
Imagen:
dominio público.
Wikipedia.

A las 9:00 de la mañana los visitantes comenzaron a entrar al Louvre para admirar las obras de arte más emblemáticas: La Gioconda, La consagración de Napoleón, La libertad guiando al pueblo, La Venus de Milo… pero no les dio tiempo. Nadie se percató que a las 9:30 los ladrones ya estaban ascendiendo por el montacargas, pero cuando entraron en la galería comenzaron a sonar las alarmas en la sala de vigilancia. Como establece el protocolo de seguridad varios trabajadores se desplazaron a la sala, mientras llamaban a la policía y comenzaban a desalojar el edificio. Carreras y angustia por los pasillos. Nadie sabía lo que estaba pasando. Pero en la era de las redes sociales, de los likes, del postureo y de la desinformación, todo aquel con un móvil en la mano puede transformarse en un periodista improvisado. Y así ocurrió, no faltaron los vídeos de la evacuación donde se dijo que se trataba de un francotirador. Ninguno supo que estaba en el escenario de un robo que dejaría a los franceses indignados y al mundo sorprendido. 

Tres días ha permanecido el museo del Louvre cerrado y ha vuelto a abrir sus puertas con la galería Apolo clausurada. Hay visitantes que comprenden la magnitud de lo ocurrido, lo que supone esto para el Arte, la Historia y el país. Pero otros solo lamentan la contrariedad en su viaje y lo que esto perjudica al turismo.

Entrada al museo del Louvre por la pirámide de cristal.
Imagen: archivo personal.

Francia lleva cuatro robos en las últimas semanas: varias piezas de oro expuestas en el museo Nacional de Historia Natural (París), un reloj de colección del museo Jacques Chirac (Corrènze), cerámicas chinas del siglo XV custodiadas en el museo Adrien Debouché (Limoges) y las joyas de las reinas francesas del siglo XIX del Louvre.

Wikipedia
La consagración de Napoleón (1808). Jacques-Louis David. Museo del Louvre.
Imagen: Wikipedia.

Lo cierto es que los sistemas de seguridad fallan más de lo deseable y otros templos del arte fuera de Francia tampoco pueden presumir de ser inexpugnables. Dos versiones del El grito de Munch fueron sustraídas en 1994 y 2004 respectivamente (luego recuperadas) de dos pinacotecas distintas. Parece que hay pintores por los que los ladrones sienten especial predilección, por ejemplo Van Gogh, Dalí y Picasso. De este último ha desaparecido la obra Naturaleza muerta con guitarra en su traslado desde Madrid a Granada para una exposición temporal el pasado 2 de octubre. Sin embargo, la obra que ostenta el triste récord de ser la más robada es el retablo La Adoración del Cordero Místico de Jan van Eyck que ha sido sustraída en trece ocasiones.

Cuando ocurren estas cosas todos se sorprenden ante los errores de seguridad y se preguntan si estos robos son encargos de coleccionistas particulares. Muchas de las piezas sustraídas son invendibles, pues todo el mundo las conoce y daría la voz de alarma. 

¿Se recuperarán las joyas robadas del Louvre? ¿Están ya en poder de un coleccionista privado para su exclusivo disfrute? ¿Serán vendidas por piezas? Esto último es lo que temen muchos especialistas en arte porque esas tiaras, pendientes, collares y broches tienen un valor incalculable en conjunto, con cada gema formando parte de la pieza a la que pertenecen. Por muy valiosos que sean los diamantes, perlas y esmeraldas, si los desmontan y los venden por separado nunca recuperaremos unas joyas únicas que forman parte de la Historia.


Eugenia de Montijo (1852). Franz Xaver Winterhalter. Imagen: RMN-Grand Palais / Franck Raux.
Retrato de la emperatriz Eugenia de Montijo (1852). Franz Xaver Winterhalter.
En el cabello luce la tiara robada y sobre el cojín aparece la corona que perdieron los ladrones.
Imagen: RMN-Grand Palais / Franck Raux.

Nota: a fecha 07/11/2025 ya se encuentran detenidos varios sospechosos del robo del Louvre, aunque se desconoce el paradero de los joyas.

Aclaración: se ha descubierto que la obra Naturaleza muerta con guitarra de Picasso no fue un robo. Se trató de un "olvido" de la empresa de transportes que no la subió al camión donde se trasladaban el resto de las obras. Empaquetada, quedó en la portería del edificio del dueño en Madrid hasta que la policía la descubrió en perfecto estado. Desde el 05/11/2025 puede contemplarse en la exposición temporal en Granada.