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miércoles, 30 de septiembre de 2026

El fin de la Verja

Medianoche del 15 de julio de 2026, la verja de Gibraltar abría sus puertas para que las personas pudieran pasar libremente, sin tener que enseñar pasaporte o documento de identidad. Un día para la historia que unos vivían con alegría y otros con incertidumbre. 

Gibraltar, por su valor estratégico, fue lugar de conflictos durante toda la historia. Los romanos lo llamaban Mons Calpe y creían que era una de las dos columnas de Hércules. Luego pasó a ser “la montaña de Tariq” cuando este general árabe entró en la Península Ibérica en el 711. La Corona de Castilla conquistó el territorio en 1462, pero el Peñón siguió siendo testigo de batallas por su soberanía. En 1704 el ejército anglo-holandés ocupó Gibraltar en el marco de la Guerra de Sucesión Española. Con la firma del Tratado de Utrecht en 1713, Gran Bretaña consiguió Gibraltar o Rock, como los llanitos la llaman hoy en día. España nunca ha dejado de reclamar la soberanía de Gibraltar y de denunciar incumplimientos en los pactos.

La Línea de la Concepción y Gibraltar.
Imagen: Gregg Tenney. Pinterest

La situación era tan tensa que Felipe V tuvo que ordenar las construcción de fuertes que se convirtieron en la Línea de Contravalación. Junto a los militares se asentaron familiares, artesanos y comerciantes dando lugar a la Villa de La Línea de la Concepción (Cádiz) a finales del siglo XIX. Allí, entre La Línea y Gibraltar, está plantada la verja que los ingleses levantaron en los primeros años del siglo XX. Sin embargo, la población circulaba, se relacionaba y comerciaba como vecinos y estrechaba lazos que los convertían en familia. Había trabajadores transfronterizos que traían de allí productos difíciles de encontrar en Andalucía.

Plano de la Línea y fuertes delante de Gibraltar (1749) con el detalle de la línea de contravalación de Gibraltar.
Imagen: Alfonso González Villamar. Catálogo Colectivo de Red de Bibliotecas de los Archivos Estatales, España. Dominio Público.

En la década de 1960 el gobierno español solicitó a Naciones Unidas la descolonización del Peñón. Reino Unido realizó un referéndum donde, por abrumadora mayoría, los gibraltareños decidieron seguir con los británicos. La respuesta española fue cerrar la Verja a cal y canto en 1969 dejando a la población separada durante largos años. Cada domingo las familias de La línea y de Gibraltar se acercaban a la Verja para verse unos minutos. Allí se mostraba a los abuelos el nuevo nieto que acababa de llegar al mundo, se saludaban a gritos, los más afortunados se miraban con prismáticos y se apartaban para dejar paso a otras familias que también querían ver de lejos a sus seres queridos.

Hubo que esperar a 1982 para que se abriera la Verja peatonalmente y a 1985 para que se hiciera lo propio con el tráfico rodado. El pasaporte era obligatorio. Desde La Línea se pasa la frontera y se atraviesa a pie o en vehículo un pequeño aeropuerto que empieza y termina en el mar. Desde allí te adentras en una localidad con carteles en inglés pero con bastante población de origen español que habla un andaluz aderezado con palabras inglesas a los que se les suele llamar llanitos. Hasta ahora había productos más baratos que en la península, desde el azúcar hasta el tabaco o el alcohol.

En el tiempo que Reino Unido formó parte de la Unión Europea (UE) todo resultó más fácil. Antes los comercios ya aceptaban pesetas, ahora se comerciaba en libras o en euros indistintamente, los controles eran más relajados, y no necesitabas más que el DNI para cruzar la Verja. Después llegó el Brexit. Mientras los ingleses decidieron con un 52% su salida de la UE, los llanitos habían apoyado permanecer en ella con más del 95% de sus votos. Cuando el Brexit se hizo efectivo, todo resultó más férreo, más estricto y más difícil. Cada día unas 15000 empleados transfronterizos hacían horas de colas para llegar a sus puestos de trabajo.

En 2020 España y Reino Unido anunciaron negociaciones sobre la situación del Peñón. Esto se ha concretado en un acuerdo entre la UE, Reino Unido, España y Gibraltar para hacer desaparecer la Verja. Los controles Schengen se sitúan ahora en el puerto y aeropuerto de Gibraltar bajo responsabilidad española y el Peñón también entra en el mercado interior y la unión aduanera de la UE, equiparando la fiscalidad y los asuntos laborales y medioambientales con el resto de la Unión. Se impone un impuesto para equilibrar los precios de los productos y se le elimina de la lista de paraísos fiscales. Finalmente, Gibraltar está más integrado en la UE que Reino Unido.

El tema de la soberanía queda intacto: España se reafirma en que no va a renunciar a la reivindicación de soberanía sobre el Peñón y que este acuerdo no limita de ninguna manera sus argumentos jurídicos, mientras que Reino Unido sigue afirmando que es un territorio británico de ultramar. Quizá, la última palabra la tenga otro acuerdo político o quizá quede en manos de una vieja leyenda en la que creen ambos países: Gibraltar seguirá siendo británico mientras haya monos en la Roca.

El acuerdo firmado en Bruselas se llevó a la práctica a las 00:01 del 15 de julio de 2026 cuando el alcalde de La Línea y el ministro principal de Gibraltar cruzaron la Verja y se abrazaron mientras sonaba el himno europeo.