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jueves, 1 de febrero de 2024

Día de la Marmota: de la antigüedad a la cultura pop.

La predicción del tiempo ha sido siempre de vital importancia para la humanidad. Desde hace milenios hemos ideado formas de intentarlo, ya fuera a través de ritos mágicos, religiosos o a base de una observación concienzuda de la naturaleza.

Dicen algunos expertos que los antiguos romanos, a principios de febrero, llevaban a cabo un ritual con erizos para hacer sus vaticinios meteorológicos. Los cultos paganos se cristianizaron y fue con la caída del Imperio Romano cuando se fijó el 2 de febrero como una de las fiestas de la luz que se celebraban a lo largo del año. En España teníamos la leyenda de la importancia de ver el sol en esa fecha. Ese día, en Europa se ponían velas encendidas en las ventanas y se hacían candelas para celebrar una de las festividades cristianas más antiguas dedicadas a la Virgen: la Candelaria. Cuarenta días después de Navidad tuvo lugar, según la Biblia, la presentación de Jesús en el Templo y la Purificación de la Virgen.

En Alemania el 2 de febrero siguieron haciendo sus predicciones del tiempo con erizos: si el animalito veía su sombra el invierno sería largo. Los emigrantes alemanes exportaron esta curiosa tradición a América en el siglo XVIII. No encontraron erizos, así que convirtieron en «meteoróloga» a la marmota, animal que sale de su hibernación en esas fechas.

Imagen: themovingpicturereview.wordpress.com
Cartel de la película que convirtió en
fenómeno internacional la tradición granjera.
Imagen: themovingpicturereview.wordpress.com

La tradición dice que si el día 2 de febrero la marmota ve su sombra el invierno durará seis semanas más, pero si no ve su sombra saldrá de su madriguera porque la primavera llegará pronto. ¿Estará el día nublado o soleado?

En muchas localidades españolas se celebraba a lo grande la Candelaria, pero de las predicciones del tiempo con marmotas sabíamos muy poco. Solo podemos encontrarnos con este animalito en los Pirineos. Hasta que llegó el hombre del tiempo con su mapa y la información de las estaciones meteorológicas estuvieron en nuestras manos (y en nuestros móviles) el refranero era el que nos decía: «Cuando el grajo vuela bajo...», «Por San Blas, la cigüeña verás» y otros muchos saberes populares condensados en una frase.

En Estados Unidos y Canadá, cada 2 de febrero, más de una docena de municipios sacan de su madriguera a su marmota «meteoróloga» para preguntarle si ve su sombra. Esta tradición llevada a Pensilvania por los alemanes en 1700 y aparecida en prensa por primera vez en 1886, se volvió un fenómeno conocido internacionalmente a raíz del estreno en cines de Groundhog Day (1993) traducida como Atrapado en el tiempo en España y como El Día de la Marmota en latinoamérica. Dirigida por Harold Ramis y protagonizada por Bill Murray y Andie MacDowell, la película cuenta la historia de un meteorólogo y su equipo que tienen que desplazarse hasta Punxsutawney (Pensilvania) para retransmitir por televisión el pronóstico de la marmota Phil. El gruñón protagonista se despierta a la mañana siguiente y descubre que vuelve a ser 2 de febrero: ha quedado atrapado en el Día de la Marmota y se ve obligado a repetirlo una y otra vez sin conocer el motivo y sin saber cómo detenerlo. Catalogada como comedia romántica, la historia se narra en clave de humor, sin que falten momentos dramáticos y algunos quieren ver en ella connotaciones filosóficas y religiosas. Atrapado en el tiempo es un clásico del cine de los 90 y forma parte de la cultura pop. Además la expresión «el día de la marmota» se ha colado en el lenguaje popular, tanto dentro como fuera de Estados Unidos, con el significado de algo monótono que se repite constantemente.

Escena de "Atrapado en el tiempo". 
Phil retransmite en directo el vaticinio de la marmota
 sobre la duración del invierno... una y otra vez.
Imagen: youtube.

La marmota Phil es la más famosa del mundo. Cada 2 de febrero recibía varios cientos de visitantes, pero al año siguiente del estreno de la película se reunieron en Punxsutawney 35.000 personas para celebrar el Día de la Marmota. El festival de esta localidad de Pensilvania sigue siendo multitudinario y está plagado de eventos que pueden consultarse en su web. Los organizadores aseguran que Phil siempre acierta en sus vaticinios, pero admiten que puede haber algún error de interpretación cuando les susurra si ha visto o no su sombra...

Marmota.
Imagen: flickr


jueves, 18 de enero de 2024

Los cuatro pueblos.

Había una vez cuatro pueblos que compartían la misma región aunque cada uno de ellos pertenecía a un país. En el pasado habían tenido sus problemas, incluso batallas, pero ya hacía mucho tiempo que vivían en paz.

Una mañana un pitido estridente recorrió las calles del municipio Este. Nadie sabía qué era aquel desagradable sonido. Paralizó de estupor a sus habitantes  e hizo que las poblaciones vecinas otearan el horizonte preguntándose qué ocurría. Aunque llegaba mitigado por la distancia, también los pueblos Norte, Sur y Oeste lo oyeron.

Imagen: Pinterest

Un anciano recorrió la polvorienta calle hasta aproximarse al foco de todo. Allí descubrió, medio escondido entre anticuado cableado eléctrico y capas de pintura, un altavoz. Sorprendido comprendió que aquello debía ser una de las sirenas antiaéreas de las que le había hablado su abuelo y que, evidentemente, aún funcionaba.

¡Todos al refugio! gritó repitiendo la exclamación que utilizaba su yayo cuando le contaba viejas batallitas.

Sus vecinos lo miraron confusos. No tenían refugio y, si alguna vez lo tuvieron, no sabían dónde estaba. El zumbido de decenas de motores delataron que se aproximaban aviones hostiles. Cuando el estruendo de las explosiones y el humo comenzaron a desaparecer pudo verse la triste realidad: casas destruidas y personas muertas.

Aturdidos y sin comprender cómo había ocurrido aquello corrieron a rescatar a los heridos y llevarlos al médico que se vio desbordado.

Los pueblos vecinos vieron horrorizados cómo los bombarderos se lanzaban contra la localidad cercana.

¡Vamos a ayudarles!dijo el médico de Sur.

¿Será buena idea?se preguntaron varias personas—. Pertenecen a otro país y, quizá, meternos en el asunto traería consecuencias a nuestro pueblo.

Los murmullos hicieron ver al doctor que sus vecinos preferían mantenerse neutrales. Él, sin embargo, no podía quedarse allí impasible. Cogió su maletín, subió a su destartalado coche e hizo lo que le dictaba su conciencia: acudir al lugar de la catástrofe para ayudar al médico de Este a salvar vidas. Tuvo que parar en mitad del camino al descubrir que las sirenas sonaban ahora en su pueblo. Se escondió entre la vegetación hasta que todo pasó. Ahora Este y Sur estaban afectados y optó por atender a sus propios vecinos heridos. Cuando entraba en su pueblo pudo oír la alarma de Norte.

Todos estaban sorprendidos de que los sistemas antiaéreos aún funcionaran tras más de cien años sin uso y eran conscientes de que muchos habían salvado la vida gracias a ello.

Mientras los médicos trabajaban a destajo y los voluntarios ayudaban en lo que podían, los alcaldes de los tres pueblos informaron a sus respectivos gobiernos de lo ocurrido. Los habitantes de Oeste ni se inmutaron porque estaban seguros de que a ellos no los bombardearía nadie.

Los tres ediles recibieron la misma respuesta: no tenían enemigos y no había habido declaración de guerra alguna. Pero las instrucciones que llegaron desde Defensa fueron distintas: a los alcaldes de Este y Sur les aseguraron que estaban haciendo averiguaciones, que la diplomacia ya se había puesto en marcha y que, llegado el caso, el ejército sería movilizado. Sin embargo, al consistorio de Norte le dijeron que cualquier respuesta violenta agravaría el asunto y que todo se solucionaría por sí solo si no hacían nada al respecto. 

Cuando el alcalde de Norte les comunicó a sus paisanos la decisión, éstos la aceptaron porque, al fin y al cabo, eran muy pocos los muertos y los heridos evolucionaban favorablemente. La única voz disonante fue la del doctor que juzgo aquella actitud de temeraria y les aseguró que costaría muchas vidas. Y tenía razón, porque los aviones volvieron.

Cualquier día os atacaránle advirtió el alcalde de Sur al de Oeste. Míranos, no medió provocación alguna, simplemente nos bombardearon sin motivo.

Eso no nos pasará a nosotrosrespondió el alcalde de Oeste fingiendo que no oía cómo habían empezado a sonar las sirenas en su pueblo.

Los habitantes de Este y Sur recuperaron sus refugios. Dormían vestidos y tenían una mochila con lo indispensable junto a su cama. Cada vez que sonaba la alarma acudían al refugio que había salvado la vida de sus antepasados.

Norte no se preocupó de buscar el suyo. Hablaban más de la molestia que suponía la sirena que de los bombardeos. Tan enfadados estaban que decidieron ignorarla. El día que uno de sus vecinos fue con una escalera y un martillo a destruir la alarma todos aplaudieron y se fueron al bar a celebrarlo. Las protestas del médico se vieron ahogadas por un nuevo ataque, que sorprendió a la población tomando cerveza y, ni siquiera esto, les hizo abandonar su jarra.

En Oeste, tras sufrir la agresión, construyeron un refugio nuevo, pero cada vez acudía menos gente. Los paisanos tenían la certeza de que la situación les estaba robando su tranquilidad y su modo de vida. Un grupo numeroso se congregó en la plaza y exigió al alcalde y al médico que les devolvieran su libertad y se terminara ya esa farsa.

¿De qué farsa habláis? Después de cada bombardeo tenemos que enterrar a varios vecinos y en el dispensario ya no caben más heridos…—dijo el doctor.

Pero los ataques se están espaciando suavizó el alcalde— y cada vez vienen menos aviones. Ahora muchos son de reconocimiento.

No es ciertointervino un paisano—. El número de bombas es el mismo, solo que ya no las contáis.

—Ya hemos perdido la cuenta... ¿para qué seguir contando?replicó otro empujando al primero.

Lo sucedido en Norte y en Oeste hizo que la gente de Sur empezara a preguntarse si ellos también se estaban viendo privados de su libertad con la excusa de la guerra y si era cierto que cada vez había menos caídos. El médico y el alcalde de Sur llamaron a la prudencia y a la responsabilidad, pero la desobediencia fue en aumento.

El doctor se afanaba por curar a los heridos, pero cada vez acudían menos a su consulta. El primer ejemplo fue un vecino al que la onda expansiva lanzó contra una pared provocándole una herida en la pierna. Aunque sangraba, no dejó que el médico lo examinara porque, según dijo, el cuerpo se curaba solo.

En Este no se toleró semejante indisciplina y se exigió a la población respetar la megafonía y acudir al refugio inmediatamente.

Un día llegó a Sur un extraño. Unos pensaron que era turista y otros, reportero. Los comerciantes del pueblo respiraron aliviados, aunque sus vecinos volvían a visitar las tiendas y los bares, necesitaban a los turistas para poder sobrevivir. Los paisanos deseaban que fuera periodista para que se hiciera eco de lo que ocurría. Pronto descubrieron que ni turista, ni reportero, era un tipo raro que no hablaba con nadie. Lo dejaban dormir en el trastero del viejo Cosme, lo único que había quedado en pie desde que una bomba destruyera su casa y lo mandara al cementerio.

El extranjero parecía complacerse al ver que la mitad de la población no hacía ya caso a la sirena e, igual que ellos, no acudía al refugio cuando sonaba, pero nunca resultaba herido. De tanto verlo por allí se familiarizaron con él y lo apodaron Tito.

Pasado un tiempo Oeste declaró que la guerra había acabado e hicieron una fiesta para celebrarlo. A los pocos días sufrieron otro bombardeo, pero nadie rectificó. Se había declarado la paz unilateralmente y así lo adoptaron Norte y Sur. En Este la gente se reveló exigiendo que se les permitiera vivir como en los pueblos vecinos, estaban hartos de dormir vestidos y de llevar mochilas. Ya no tenía sentido, había llegado la paz. Se les otorgó lo que deseaban.

La vida volvió a la normalidad en todas partes. Se desactivaron las pocas sirenas que quedaban en funcionamiento. De vez en cuando la aviación enemiga sobrevolaba la comarca, soltaba algunas bombas aleatoriamente y se esfumaba sin que la gente le diera demasiada importancia. Argumentaban que, como aquella situación se había alargado, tenían que convivir con ella y que nadie se moría antes de que le llegara su hora, ni siquiera Casandra. La nombraban a ella porque fue la primera de una oleada creciente de personas que imaginaban dolencias. Tras una explosión Casandra acudió al dispensario con el brazo ensangrentado. El médico, ya cansado y anhelando la paz, le dijo que aquello no era nada.

Me ha alcanzado la metralla de la bombarepuso ella mostrando trozos de metal incrustados en su carne Tiene usted que extraerme las esquirlas.

¿Quién es aquí el médico? se ofendió— Son los nervios, te daré algún tranquilizante suave.

Tito los observó de lejos complacido. Luego dirigió sus pasos hacia el extremo de la plaza donde Pepe estaba cargando mercancía en su furgoneta y le puso la mano en el hombro. Fue un gesto rápido, apenas un roce que le permitió alejarse rápidamente. Pepe se desplomó fulminado sin que el doctor pudiera hacer nada por él.

¡Ha sido Tito! gritó CasandraLo he visto. Es la infantería, es el enemigo que ya no necesita aviones para atacarnos.

—Pobre Casandra, no acepta que hace tiempo vivimos en paz. Se ha vuelto loca—concluyó una de las vecinas mirándola con pena sin percatarse de que Tito sonreía escondido tras la esquina.

Había una vez cuatro pueblos que compartían la misma región, cuatro pueblos que firmaron unilateralmente la paz mucho antes de que acabara la guerra y que tuvieron que convivir con muchos paisanos que aseguraban tener secuelas de algo que ya nadie recordaba.

© MJ

Imagen: Pinterest. Creada para OMS.


lunes, 4 de diciembre de 2023

The Walt Disney Company: el centenario.

El 5 de diciembre de 1901 vino al mundo Walt Disney, el hombre que estaba llamado a revolucionar la animación y el cine. Desde muy pequeño demostró sus dotes para el dibujo y se formó para ello.

A principios de los años 20, tras ser despedido del periódico para el que trabajaba como caricaturista, decidió fundar, junto a su amigo Ub Iwerks, la Iwerks-Disney Commercial Artist que quebró a los dos años.

Walt no se rindió y se lanzó al rodaje del corto Las aventuras de Alicia en el País de las Maravillas que mezclaba imagen real y dibujos animados. Consiguió venderlo a una distribuidora de Hollywood y firmar varios contratos.

El 16 de octubre de 1923 Walt y su hermano Roy fundaron Disney Brothers Cartoon Studio, que más tarde se convertiría en The Walt Disney Company.

Al año siguiente Ub Iwerks llegó a Los Ángeles para trabajar con su amigo y en 1925 Walt contrató a la dibujante Lillian Bounds, que poco después se convertiría en su esposa y madre de sus hijas.

El primer éxito de Disney e Iwerks fue el conejo Oswald, pero también su gran decepción ya que la distribuidora se quedó con los derechos.

En 1928 Iwerks, partiendo de un boceto de Disney, creó a Mortimer Mouse. A Lillian le pareció un nombre muy pretencioso y lo bautizó como Mickey Mouse. Con Mickey comenzó todo un universo de personajes icónicos que marcarían el siglo XX.

The Walt Disney Company
Cartel conmemorativo del primer corto de Mickey.
Imagen: The Walt Disney Company.

Disney era un hombre de gran talento para crear personajes y contar historias, pero también un gran innovador con visión de futuro. Supo ver que el sonido y el color se impondrían en el cine cuando pocos creían en ello. El tercer corto de Mickey Mouse incorporó ya sonido y él mismo Walt se encargó de doblar a su personaje estrella durante décadas.

En los inicios de 1930 una serie de desavenencias en la compañía desembocaron en la marcha de varios empleados, entre ellos Iwerks que creó su propio estudio, para disgusto de Walt.

En 1932 Disney incorporó el tecnicolor. Árboles y flores se convirtió en el primer corto de animación en ganar un Oscar, galardón que también consiguió Mickey.

Luego se embarcó en un arriesgado proyecto: Blancanieves y los 7 enanitos (estrenada en 1937). Un largometraje animado sonoro y en color basado en un cuento de hadas. En él utilizó la cámara multiplano creada por su equipo para dar mayor sensación de profundidad. Nadie apostaba por un largometraje animado. Hollywood lo llamaba «la locura de Disney», pero él estaba tan seguro que empeñó su patrimonio. El éxito de público y crítica fue rotundo y el reconocimiento llegó en forma de un Oscar acompañado de 7 miniaturas.
Filmaffinity y The Walt Disney Company
Blancanieves y los siete enanitos.
Imagen: Filmaffinity y
The Walt Disney Company.

Utilizó la misma técnica para las siguientes películas: Pinocho (1940) y Fantasía (1940). En esta última ademas incorporó el «fantasound» una innovación sonora que permitía ver la película como si se estuviera asistiendo a un concierto de música clásica.

Pese a todo, las películas de los años 40 no alcanzaron el éxito de Blancanieves y el estudio tuvo graves problemas económicos. Los empleados ya habían mostrado su descontento con el trato que se les daba y la falta de reconocimiento que se hacía más patente cuando no se incluían sus nombres en los títulos de crédito de las películas. Tras el anuncio de la bajada de los salarios los animadores se declararon en huelga. El tema se saldó con más de cien despidos y la inclusión en el siguiente largometraje, Dumbo (1941), de una escena donde se ridiculizaba a los huelguistas retratándolos como los payasos del circo.

Cuando Estados Unidos entró en la Segunda Guerra Mundial, Disney hizo producciones de corte propagandístico que solo sirvieron para cubrir gastos. Su siguiente película, Bambi (1942) tuvo pérdidas.

Tras ocho años sin volver a hacer largometrajes animados, el estudio decidió adaptar otro cuento de hadas: Cenicienta. Fue una puesta acertada, los salvó de caer en bancarrota y se convirtió en el mayor éxito de la compañía después de Blancanieves. A partir de este film, aunque Disney aportaba muchas ideas y nunca dejó de supervisar las películas de dibujos animados de su estudio, fue delegando estas producciones a sus animadores de confianza. Con Alicia en el país de las maravillas (1951) y Peter Pan (1953) se inició la que se ha llamado «era dorada» de las producciones Disney que continuó con las siguientes películas de los años 50.

La televisión llamó a la puerta de los hermanos Disney. Firmaron un contrato con la cadena ABC que empezó emitiendo sus cortos, después siguieron especiales de gran audiencia y el programa diario The Mickey Mouse Club. El merchandising (que Roy ya había lanzado en 1930) se multiplicó y las ventas se dispararon. Las series Disney fueron un éxito y sus canciones vendieron millones de copias llevando a crear Disneyland Records, su propio sello discográfico. Gracias a estos enormes beneficios Walt pudo hacer realidad su gran sueño: crear el parque de atracciones Disneyland. El primero se inauguró en julio de 1955.

Castillo en Disneyland París.
Imagen: archivo personal.

Las películas de animación continuaron estrenándose con importantes innovaciones: La dama y el vabugundo (1955) fue la primera película de animación en Cinemascope; La bella durmiente (1959) utilizó el lenguaje de las Vanguardias Históricas y el Technirama y 101 dálmatas (1961) usó la xerografía dando la impresión de dibujos imperfectos.

Una promesa (que contamos aquí) y más de 20 años de negociaciones le costó a Walt conseguir llevar a Mary Poppins (1964) a la gran pantalla. Estuvo nominada a 13 Oscar, ganó 5 y se convirtió en el mayor éxito Disney de toda la década de 1960.

kinefilia.wordpress.com
Mary Poppins
Imagen: kinefilia.wordpress.com

La compra de los derechos de Winnie the Poop en 1966 y la realización de El libro de la selva (estrenada en 1967) fueron los últimos proyectos de Walt que falleció en 1966. Entonces Roy renunció a su jubilación y se puso al mando de The Walt Disney Company, pero él había llevado siempre la parte financiera y no la creativa. Consiguió mantener la empresa unida, aunque estancada. Tras su muerte en 1971, se fueron sucediendo los directores que ya no formaban parte de la familia Disney.

elseptimoarte.net
La bella y la bestia.
Imagen:elseptimoarte.net
El renacimiento de The Walt Disney Company tuvo lugar en 1989 encadenando los éxitos de taquilla y crítica que comenzaron con La Sirenita (1989). Para La bella y la bestia (1991) decidieron animar su escena principal por ordenador y este cuento de hadas se convirtió en el primer film de dibujos animados en recibir la nominación a Oscar a la mejor película. Poco después, se representó en Broadway y fue el primer musical de Disney Theatrical Productions.

Combinar la animación tradicional con la de ordenador resultó todo un acierto y lo volvieron a hacer en Aladdin (1992), el Rey león (1994) y Tarzán (1999). Luego se lanzaron a crear la primera historia completamente realizada por ordenador y se la encargaron al estudio Pixar. El resultado fue el exitoso Toy Story (1995) que se convirtió en toda una franquicia. Las películas de ese estudio eran una maravilla como demostraron Monstruos S.A. (2001), Buscando a Nemo (2003) y Cars (2006). Lo que hizo que Disney comprara Pixar en 2006.

Con el fin del siglo XX y la llegada del siglo XXI, las historias se renovaron. Las princesas asustadizas que esperaban ser salvadas se convirtieron en mujeres decididas, guerreras como Pocahontas (1995) y Mulán (1998), que tomaban las riendas de su vida como Tiana y el sapo (2009) y que salvaban al «príncipe» como en Enredados (2010). Lejos quedaron los proyectos que Walt tenía para cuentos como La reina de las nieves, en el siglo XXI las protagonistas fueron la empoderada Elsa y la decidida Anna de Frozen (2013) que no necesitaron ningún príncipe que las rescatara.

The Walt Disney Company y la-blibloteca-de-laura.blogspot.com.es
Frozen
Imagen: The Walt Disney Company.

Atrás quedaron los tiempos en que el racismo era la norma y películas como Canción del Sur (1943) fueron eliminadas del catálogo.

En las últimas décadas los argumentos de las historias se han abierto a otras culturas como ya ocurriera en Mulán, y que hemos podido ver en películas como Coco (2017) o Encanto (2021). Ahora se trata los temas de igualdad de género, del amor interracial y se presenta personajes abiertamente homosexuales.

En los últimos años The Walt Disney Company se ha embarcado en transformar sus clásicos de animación (Cenicienta, La Bella y la Bestia, Mulán, La Sirenita) en películas de acción real.

The Walt Disney Company y gratistodo.com
La bella y la bestia en imagen real (2017)
Imagen: The Walt Disney Company.

The Walt Disney Company se ha encontrado ante el abismo de la bancarrota varias veces pero ahora goza de muy buena salud financiera y un gran prestigio. El universo cinematográfico de grandes sagas como Star Wars, Indiana Jones, Piratas del Caribe y los superhéroes forman parte ya de Disney con la adquisiciones de Marvel Entertainment en 2009, Lucasfilm en 2012 y Twenty Century Fox. Además en 2019 creó su propia plataforma streaming llamada Disney +

Logo: dominio público. Wikipedia.

Se cumplen 100 años de aquel lejano día en que dos hermanos armados de talento e ilusión abrieron una modesta empresa que hoy es el conglomerado mediático más grande del planetaLas historias de Disney han marcado a las generaciones del siglo XX y XXI y siguen haciendo soñar a niños y adultos. El mundo está de celebración con homenajes, conciertos, exposiciones y programas especiales. El propio The Walt Disney Company celebra su centenario con un corto que reúne a casi todos sus personajes, con espectáculos en sus numerosos parques temáticos y la nueva película Wish: el poder de los deseos (2023).

Disney y Mickey en el Parque Walt Disney Studios en París.
Imagen: archivo personal.

miércoles, 8 de noviembre de 2023

Museo del Louvre. 230 aniversario.

Los magníficos edificios que albergan una de las colecciones más fabulosas del planeta fueron, en origen, una sencilla fortaleza. Su construcción comenzó por orden del rey Felipe Augusto en el año 1190. Luego se transformó en castillo y más tarde se reconstruyó como palacio renacentista por orden de Francisco I, el mismo que invitó a Leonardo da Vinci a residir en Francia y adquirió La Gioconda tras la muerte del artista.

El Palacio del Louvre siguió sufriendo remodelaciones a lo largo del tiempo. Durante la Revolución Francesa se incautaron muchos bienes, incluida la Colección Real de Arte, y la Asamblea Nacional decidió que todas estas obras debían ser expuestas al público.

Entrada al museo del Louvre desde la Pirámide de cristal
con la fachada del ala Richelieu al fondo.
Imagen: archivo personal.

El 10 de agosto de 1793 se abrió el Muséum Central des Arts de la République que solo ocupaba el Salón carré y parte de la inacabada Gran Galería. La colección se componía de 537 cuadros y unas pocas esculturas que solo visitaron artistas y algunos aficionados al arte. Algunas fuentes indican que se inauguró oficialmente el 8 de noviembre del mismo año.

En las siguientes décadas sus fondos aumentaron enormemente. A las obras provenientes de la Colección Real, la desamortización, las donaciones, las adquisiciones, los intercambios y las campañas arqueológicas, se unieron los objetos de arte confiscados en las guerras napoleónicas. Bonaparte deseaba tener el mayor museo del continente y ordenó traer piezas de arte de los países invadidos. Así se hizo, pero sus tropas ocasionaron también grandes destrozos al patrimonio de las zonas ocupadas. Ya hablamos aquí de lo ocurrido en Italia y España.

Las Bodas de Caná fue una de las obras que las tropas francesas se llevaron de Venecia
 y no se devolvieron. Como compensación se entregó a Italia un lienzo de Le Brun.
Imagen: foto del cuadro en el museo. Archivo personal.

Esfinge en el Louvre.
Imagen: archivo personal
Desde 1803 hasta 1814 el Louvre pasó a llamarse Musée Napoleón. Tras la caída de Bonaparte más de 5000 obras de arte retornaron a los países expoliados, pero otras no fueron devueltas nunca. Carlos X ordenó que se creara el departamento de Antigüedades Egipcias y Champollion se encargó de ello. Con Napoleón III los fondos crecieron muchísimo y fue imprescindible ampliar el museo.

El siglo XX también estuvo lleno de cambios. En 1911 se hicieron patentes los graves fallos de seguridad cuando se produjo el robo de la Gioconda o Mona Lisa, como también se la conoce. Fue un auténtico escándalo que acabó convirtiéndola en la pintura más famosa del mundo, la obra más emblemática del Louvre y la que ansían ver todos los turistas.

La Gioconda es la obra más visitada del museo.
Imagen: archivo personal.

Como hicieran las tropas napoleónicas en su época, el ejército alemán también saqueó y expolió las colecciones de los países que caían bajo su dominio durante la II Guerra Mundial. Antes de que ocuparan París, Jacques Jaujard trasladó las obras hasta conseguir ponerlas a salvo. Cuando las tropas alemanas entraron en el Louvre se lo encontraron vacío y decidieron utilizarlo como almacén para guardar las piezas artísticas que iban incautando. Jaujard realizó un registro de todos aquellos objetos. También fue idea suya lanzar un mensaje de radio a los aliados con las frase «La Joconde a le sourire» (La Gioconda está sonriendo) que llevaba codificadas las coordenadas donde escondían las obras, consiguiendo salvarlas de los bombardeos. Terminada la guerra, la colección del Louvre volvió a París. Y, aunque se intentó devolver a sus dueños las obras confiscadas por los nazis, se consiguió en muy pocos casos.

Pirámide invertida.
Imagen: archivo personal.
A finales del siglo XX se puso en práctica el controvertido proyecto «Gran Louvre». Los ministerios que continuaban en el palacio se trasladaron a otros edificios consiguiendo ampliar, de este modo, el espacio museístico.

La reorganización de las colecciones puso un límite cronológico a las obras expuestas y todas aquellas posteriores a la revolución de 1848 pasaron a exhibirse en el nuevo Museo de Orsay que abrió sus puertas en 1986. Esto hizo que los impresionistas se «mudaran» a la antigua estación de ferrocarril de París-Orleans.

El arquitecto Ieoh Ming Pei construyó la famosa Pirámide de vidrio y metal del Louvre. A pesar de la oposición de muchas personalidades, fue inaugurada en 1989 en la cour Napoleón. Hoy en día no solo es una de las entradas más importantes del museo si no que se ha convertido en todo un símbolo. Lo que mucha gente ignora es que, en realidad, son 5 pirámides: la central y más vistosa, las tres pequeñas que la rodean y la invertida que se encuentra en el subterráneo del Carrusel del Louvre.

Vista de la Pirámide central desde una de las pequeñas.
Imagen: archivo personal.

Y si el continente es magnífico, el contenido es aún más impresionante. Casi 10.000 años de historia se dan cita entre sus paredes. Pinturas, esculturas, relieves, frisos, cerámicas y un sinfín de objetos preciosos. Hay antigüedades mesopotámicas impresionantes, una gran colección egipcia que llena 20 salas, antigüedades griegas, etruscas, romanas, objetos de la América precolombina, de África, Asia sudoriental y Oceanía.

El Louvre es también una importante pinacoteca. Se calcula que se exhiben unos 7.500 cuadros que representan a las diferentes escuelas europeas desde el siglo XIII hasta mediados del XIX. De todas estas obras el 66% pertenecen a pintores franceses. También nos encontramos con obras de maestros como Van Eyck, Brueghel, Rubens, Van Dyck, Remblandt, Vermeer, Fra Angelico, Botticelli, Rafael, Tiziano, Canaletto, Murillo, Goya, Ribera, El Greco, Zurbarán, Turner o Constable.

Entre las pinturas más famosas están la ya mencionada Gioconda de Leonardo da Vinci (1506), La Virgen de las rocas de Leonardo da Vinci (1486), La bella jardinera de Rafael (1508), Las Bodas de Caná de Veronés (1563), La muerte de la Virgen de Caravaggio (1606), La coronación de Napoleón de Jacques Louis David (1808), La balsa de la Medusa de Géricault (1824) y La Libertad guiando al pueblo de Delacroix (1830).

La libertad guiando al pueblo.
Imagen: archivo personal.

Venus de
Milo.
Entre las esculturas, relieves, frisos y estelas más importantes que alberga el museo del Louvre están: el Código de Hammurabi (1750 a. C.) estela de basalto escrita en cuneiforme que recoge las leyes babilónicas; los Toros androcéfalos alados del palacio de Sargón II, rey asirio (713 a. C.); el Friso de los arqueros (510 a. C.) del rey persa Darío I de Susa; el Escriba sentado (2500 a. C.); La Gran Esfinge de Tanis (2600 a. C), La Escultura de Amenofis IV o Akenatón (1350 a. C) entregado por el gobierno egipcio en agradecimiento a Francia por la salvaguardia de los monumentos de Nubia; La Dama de Auxerre (Creta, 640 a. C); Placa de las Ergastinas (parte del friso del Partenón, 445 a. C); Frisos del templo de Artemis (560 a. C.); Venus de Milo (100 a. C); Victoria de Samotracia (190 a. C); Esclavo moribundo y esclavo rebelde de Miguel Ángel (1515) y Psique revivida por el beso de Cupido de Antonio Canova (1793).

Toro alado del palacio de Sargón II.
Imagen: archivo personal.

Pero en el Louvre también pueden verse los restos de la fortaleza medieval que le dio origen y contemplar las salas palaciegas donde estuvieron los monarcas franceses y los ministerios y pasear por los jardines de las Tullerías.

Restos de la fortaleza medieval.
Imagen: archivo personal.

El museo del Louvre fue el primero en cerrar sus puertas por iniciativa de sus trabajadores en el año 2020. Poco después lo hacía oficialmente, al igual que la mayoría de los museos del mundo, tras la declaración de la pandemia de COVID-19 por la OMS. Ese 2020 el museo del Louvre permaneció cerrado 150 días.

En la actualidad, el museo exhibe unas 35.000 obras y sus fondos alcanzan las 616.000 piezas de arte. Este año 2023 celebra su 230 cumpleaños como el museo más visitado del mundo.

Victoria de Samotracia.

Dos guiños para los españoles:

El primero es que quizá lo último que esperamos encontrarnos en el museo del Louvre es «una menina». Al entrar en las salas de arte español nos sorprende ver el retrato de Mariana de Austria y, especialmente, el de la infanta Margarita a la que reconocemos por el célebre cuadro Las Meninas (1656, Velázquez. Museo del Prado). Durante mucho tiempo el Louvre presumió de tener obras de Velázquez, explicando que habían sido un encargo de la reina de Francia, Ana de Austria, a su hermano el rey de España. Pero los expertos en arte afirman que habían salido del taller de Velázquez, pero no estaban pintadas por él.

Pintura española en el museo del Louvre.
Imagen: archivo personal.

El segundo es que nuestra Dama de Elche (comprada por un hispanista francés) «vivió» 44 años en el Louvre hasta que conseguimos que nos la devolvieran junto a otras obras y miles de manuscritos que se habían llevado las tropas napoleónicas.

Nota personal: el museo del Louvre es un lugar maravilloso que concentra mucho arte y mucha historia. Si no lo habéis visitado, y tenéis la oportunidad de hacerlo, no lo dudéis. El Louvre es como para quedarse a vivir allí… siempre y cuando no sean ciertos los rumores de que lo habitan varios fantasmas.

Vista del museo del Louvre con la Pirámide.
Imagen: archivo personal.

Nota: todas las fotos son del exterior y el interior del Louvre realizadas durante las visitas.