Aquí cambiamos de tema ¡de buenas a primeras!

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miércoles, 9 de noviembre de 2016

OT: el reencuentro I


Muy buenas noches desde el Palau Sant Jordi de Barcelona en este lunes 31 de octubre de 2016 en el que vamos a retroceder 15 años en la historia pero, a la vez, seguiremos escribiéndola con lo que estamos a punto de ver sobre ese escenario. Lo recuerdan ¿verdad? Era el año 2002 cuando empezó una gira musical cuyo éxito sobrepasó todas las previsiones. Los protagonistas fueron los concursantes de la primera edición del programa de televisión Operación Triunfo, de esta casa, Televisión Española. Entre abril y junio visitaron 23 ciudades, ofrecieron 29 conciertos y les vio casi medio millón de personas. Actuaron en el Estadio Olímpico de Sevilla, en el Santiago Bernabéu en Madrid, en el Sant Jordi en Barcelona que hoy acoge su regreso. Quince años después vamos a revivir parte de lo que fue aquella gira y volveremos a ser testigos de temas inolvidables, de duetos mágicos que se quedaron en la memoria colectiva y también recordaremos los trabajos con los que arrancaron sus exitosas carreras discográficas. Con un Palau Sant Jordi repleto de gente y, sobre todo, de emoción, damos paso ya a los auténticos protagonistas de esta historia.
Así presentaban el concierto de reencuentro de O.T. 1 con sus fans.

En 2001, hace ya quince años, Televisión Española empezó a emitir un talent show con 16 jóvenes desconocidos que ingresaron en una academia que se convirtió en la más famosa de la televisión. Nadie sabía cómo iba a salir aquel experimento y muchas discográficas rechazaron formar parte del proyecto.

Los 16 participantes superaron una serie de duros castings con la fuerza de la juventud, la ilusión de luchar por un sueño y la inocencia de la inexperiencia. Cuando entraron en la academia sintieron estar un paso más cerca de cumplir el sueño de sus vidas: que alguien los escuchara, que alguien les grabara un disco. Allí recibirían las clases de canto y demás materias que sus familias no habían podido permitirse, prepararían canciones y la pantalla sería el escaparate perfecto para demostrar que eran verdaderos cantantes. Un encierro consentido, que a veces se tornaba muy duro por la lejanía de sus familiares con los que hablaban por teléfono solo durante unos pocos minutos a la semana; una enorme capacidad de trabajo, mucho esfuerzo para sacar adelante diferentes canciones con sus correspondientes coreografías cada programa; los nervios de enfrentarse con el público cada lunes; los miedos de no estar a la altura y ser nominados y expulsados de la academia. Pero lo que más gustó al público fue la naturalidad de estos chicos, la verdad que había en cada una de sus conversaciones, en cada uno de sus ensayos, en cada una de sus gamberradas. No tardaron mucho en olvidarse de que había cámaras, de que aquello era un programa de televisión. Para ellos era su vida, una parte maravillosa, y dura a la vez, del camino hacia una carrera musical. Y eran la música, la ilusión y la sencillez las que reinaban en la academia. Al público le gustó la unión que estos jóvenes mostraron desde un primer momento, sin malos rollos, sin rivalidades. Como han confesado recientemente, no había competencia entre ellos sino consigo mismos, querían mejorar cada semana, pero no para ser mejor que el otro, sino para ser capaces de superarse a sí mismos. Se forjaron grandes amistades que perduran a día de hoy y se formaron parejas que duraron mucho tiempo.

Mientras ellos vivían en su burbuja de música, clases y amistad, ajenos a todo lo que ocurría fuera, el programa arrasó en audiencia convirtiéndose en un fenómeno social sin precedentes dentro de la televisión en España. No ha vuelto a repetirse un éxito igual al de Operación Triunfo 1. El formato se exportó a 50 países y fue el germen de todos los talent shows actuales.

Millones de  familias se congregaban delante del televisor cada lunes. Los concursantes interpretaban éxitos del momento que hacían bailar a los adolescentes y canciones míticas de los 70 y 80 que fidelizaban a personas de más edad. El público los adoraba y, en muy poco tiempo, se convirtieron en las personas más famosas del país.

Se creó un canal de 24 horas de emisión de todo lo que ocurría en la academia, se hicieron programas especiales, chats (en una época en que aún no existían las redes sociales), se sacaron discos de cada gala que vendían millones de copias, uno especial de navidad donde se incluía la canción Mi música es tu voz, compuesta por los muchachos y que se convirtió en himno de una generación, Disney hizo un casting interno para que una de las chicas fuera solista de sus bandas sonoras, se cerraban bolos, se disponía todo para la gira nacional y las más importantes discográficas preparaban ya las canciones para cuando salieran de la academia. Se les buscó un lugar donde reunirlos cuando fueran siendo expulsados y se creó la pos-academia, donde seguirían formándose. Los planes estaban hechos, las agendas estaban cuadradas, todo estaba ya decidido.  

Álbum que Operación Triunfo sacó en la navidad de 2001. CD de la gala para decidir quien nos representaba en Eurovisión y uno de los numerosos CD's de OT.

La prensa hablaba de ellos en todo momento, las cadenas rivales se disputaban ser los primeros en entrevistarlos y se fue acuñando el término triunfitos para referirse a este grupo, a esta piña de talento. Algunos cantantes reconocidos visitaron la academia para darles consejos y cantar con ellos, mientras otros levantaban la voz en contra, acusándolos del colapso que sufriría el mercado musical cuando salieran de su encierro. 

Cuando cada uno de ellos iba siendo expulsado, la tristeza invadía al grupo. El protagonista se despedía de sus compañeros con una canción y se iba llorando, imaginando que su sueño se le había esfumado de las manos cuando lo tenía más cerca. Quizá creía que volvería a casa y seguiría con su vida normal, continuaría sus estudios,  regresaría a un trabajo que no le gustaba o, en el mejor de los casos, cantaría de nuevo en pequeños bares, en bodas y en ferias.

No sospechaban que ya eran ricos y famosos. Nada sabían de lo que les esperaba fuera. Pero fuera les esperaban millones de fans con entusiasmo enfervorizado, policía abriéndoles paso, centros comerciales cerrando para que compraran tranquilos, famosos que querían fotografiarse con ellos, miles de seguidores con pancartas con sus nombres rodeando los hoteles y dándoles la bienvenida en los aeropuertos, firmas de discos, entrevistas, representar a España en Eurovisión, nuevas canciones en trabajos discográficos relámpago que tenían que grabar a toda prisa para los más importantes productores internacionales, conciertos multitudinarios llenando los más grandes estadios de fútbol durante días. La realidad había superado el mejor de sus sueños.



sábado, 29 de octubre de 2016

Hechos reales: anécdotas de viajes II



En otro tren nos ocurrió una anécdota curiosa. En el panel de salidas anunciaban el mismo andén para dos destinos diferentes. Me pareció extraño, pero yo no discuto las decisiones de la compañía así que, puse especial atención en subirme al que llevaba escrito mi ciudad y ocupar mi asiento en el vagón numero 11.

La azafata apareció enseguida repartiendo los auriculares para la película que emitían, cosa que no sé bien por qué se sigue haciendo, ya que parece que la única que ve la película soy yo. Bueno, en esta ocasión también el muchacho rubio y guapo que ocupó el asiento del otro lado del pasillo, y eso que la película era malísima.

El panel del tren anunciaba con bastante antelación y repetidas veces el siguiente destino en el que tenía parada. El joven, que había estado adormilado, se levantó de repente dando un salto.

-¿Dónde estamos? ¿Ya hemos pasado Ciudad Real?

-Sí, hace rato- le contesté.

-¡No! Tenía que bajarme en Ciudad Real y cambiar de tren. ¿Cómo voy a llegar a Sevilla a tiempo?

-Me parece que es la misma vía hasta Córdoba- le dije tratando de tranquilizarle – Busca al revisor, que está junto al vagón cafetería, y cuéntale lo que te ha pasado.

-Eso haré, gracias- respondió levantándose y cogiendo su maleta.

http://cordobacoaching.blogspot.com.es/2012/08/las-vias-del-tren-de-tu-destino.html

Pasó el tiempo y varias paradas más y pensé que se habría bajado en una de ellas, pero el muchacho volvió.

-He hablado con el revisor y lo hemos solucionado. Luego he cenado en la cafetería – me dijo- Tenías razón, es la misma vía hasta Córdoba, así que también puedo hacer el cambio de tren allí. Esta vez estaré más atento. No sé por qué me he distraído viendo esa película tan mala- continuó hablando – Soy un desastre, solo a un desastre como yo le ocurren estas cosas.

-Eso le puede pasar a cualquiera- le respondí pensando que estaba siendo demasiado duro consigo mismo.

-No, en mi billete ponía el vagón 30, pero me pareció un error, creí que un tren no podía tener tantos vagones y me subí en el último, en este. Pero resulta que van dos trenes juntos y sí existe el vagón 30 y está en el tren que va a Sevilla. Cuando lleguemos a Córdoba me bajaré e iré corriendo hasta el otro tren antes de que se separe de este – se explicó- Por eso digo que soy un desastre, siempre metiendo la pata, siempre cayéndome, como el personaje que interpreto en mis espectáculos.

-¿Espectáculos?

-Soy mago- me aclaró – Mezclo la magia con el humor y la gracia está en que todo me sale mal, pero me tiene que salir mal de una forma determinada para que el público se ría.

-Claro- asentí interesada- ¿Y actúas en Sevilla?

-Sí, mañana- y me dijo su nombre – Me han contratado para un evento, el equipo técnico lo está montando todo para los participantes. Así que cuando llegue esa parte me la encontraré hecha y solo tendré que preocuparme de lo mío. Tengo la gran suerte de que mi vocación es mi profesión.

-¿Y vives de ello?

-Sí, me da para vivir de ello. He actuado en muchos lugares, viajo mucho, siempre solo en el tren o en el avión. No se acostumbra uno a esta soledad. A veces es muy duro. A veces estás mal pero tienes que salir ahí a hacer que la gente se ría.

-Haces que por un rato la gente se olvide de sus preocupaciones. Eso es muy bonito.

-Sí, pero cuando no se ríen… lo paso fatal. Una vez, en Francia, el espectáculo salió mal, pero mal de verdad y nadie se reía. Fue horrible. Te analizas mucho, te preguntas qué no habrá funcionado.

-Pero te levantas y vuelves a ello.

-Sí, mañana, sobre el escenario, volveré a ser un desastre, a tropezar, a caerme, a salirme mal las cosas, pero yo sé que se reirán. Me encanta Andalucía, me encanta Sevilla, Málaga y soy un enamorado de Cádiz. Me encanta la gente del sur. Lo malo es que, en realidad, lo mismo me da estar en Sevilla que en Móstoles, porque no veo nada de la ciudad, solo la estación y el teatro o el lugar del evento.

Yo lo miré pensativa. Nunca había conocido a un mago en persona y estaba segura que cuando lo contara, alguna amiga me diría que por qué no le había pedido que me hiciera un truco de magia. También estoy segura de que le habría molestado, o lo habría hecho por compromiso. En aquel momento no era un mago, sino un muchacho que, simplemente, se había equivocado de tren.

-Ya estamos llegando a Córdoba- dijo poniéndose en pie demasiado pronto y cogiendo su equipaje – Esta vez no me despistaré. Me voy corriendo. En cuanto pare el tren me montaré en el de Sevilla inmediatamente.

Miró que lo llevaba todo y yo me pregunté qué trucos de magia llevaría escondidos en su maleta, que juegos de cartas desastrosos, de esos que tienen que salir mal, pero mal de una forma determinada para hacer reír, tendría preparados para el día siguiente.

-Ha sido un placer conocerte- se despidió y en ese momento me di cuenta de que ni siquiera le había dicho mi nombre.

-Igualmente- respondí – Suerte para mañana.

Me sonrió y desapareció. Estuvimos un rato parados en Córdoba, así que me quedé tranquila, sabiendo que había logrado tomar su tren.


Cogí el móvil y busqué su nombre en internet. Y allí me apareció su foto, con su pelo rubio despeinado, su ropa de los espectáculos y sus trucos preparados para unas buenas risas. 

http://www.espectaculoscortina.com/talleres_infantiles_barcelona.html

viernes, 14 de octubre de 2016

Hechos reales: anécdotas de viajes I


Yendo en autobús entre dos ciudades enclavadas en el Camino de Santiago, nos paramos en un pueblo de poético nombre. Cuatro peregrinos subieron al vehículo, pero el que tenía el asiento 31 se encontró con que estaba ocupado. Los dos miraron su billete y concluyeron que estaba duplicado, pues ambos eran exactamente iguales y señalaban como lugar asignado el asiento 31. Los otros tres peregrinos se acomodaron en sus sitios, mientras el cuarto iba a hablar con el simpático conductor. El hombre lo recibió con buena disposición, pues era dado a hablar mucho con los pasajeros, sin ir más lejos, cuando me subía al vehículo, en la estación de autobuses, me dijo: “Ilusionada ¿eh?” con una sonrisa.

Después de escuchar lo que ocurría, el conductor apartó la vista del billete, se acercó a la persona que ocupaba el asiento y tras comprobar que no entendía el castellano, sonrió abiertamente y bromeó:

-Alguien va a tener que hacer el camino andando…- luego poniéndose serio añadió: -No me está permitido llevar a nadie de pie en el autobús… ¡El que sabe español que se venga conmigo!

http://www.compostelavirtual.com/fotos/foto-senal-camino-de-santiago-322.html

 El peregrino y el chófer se bajaron del autobús, entraron en el bar de carretera que también  hacía las veces de estación y de expendedor y, tras unos minutos de incertidumbre, volvieron con un tercero.

-Tengo una persona que se baja en el siguiente pueblo- dijo el conductor y luego levantó la voz -¿Quién se baja en el siguiente pueblo?

-Yo- contestó la señora del primer asiento de manera disciplinada, alzando la mano, como si estuviera en el colegio.

- ¿Ves? El vendedor del bar se ha equivocado y ha vendido un billete repetido. Ahora, él mismo te llevará en su coche al siguiente pueblo, donde se bajará esta señora y tú ocuparás su lugar- le explicó al peregrino.

-Bueno- contestó el joven conforme – ¿Y mi mochila?

-Se queda en el autobús.

Dicho y hecho. El muchacho se apeó del vehículo y nosotros arrancamos sin más pérdida de tiempo. Los compañeros ni se inmutaron por la ausencia de su amigo. Veinte minutos después llegábamos a la siguiente parada en un pueblecito de casas bajas y modestas. El peregrino ya estaba allí, con el dueño del bar, de pie junto a un viejo Mercedes.

La señora se bajó en su destino, el muchacho subió, levantó los brazos y saludó a todos los viajeros. Como respuesta recibió una gran ovación y un aplauso de entusiasmo.

-¡Me he bajado de un Mercedes y me he subido en otro!- gritó ilusionado.

El conductor le señaló el primer asiento que había quedado libre.

-¿Portugués?- le preguntó interesado.

-Brasileño.

-Ahora están las Olimpiadas.

-Las Paraolimpiadas, sí.

Y ese fue el inicio de una larga conversación, a la que solo le faltó pedirse los respectivos facebooks, mientras que en la radio sonaban canciones de los años sesenta y las típicas de ciudades que solo has oído a algún borrachín.

Y es que las cosas, con buena voluntad por todas las partes, pueden solucionarse fácilmente.




No es lo mismo que nos ocurrió en el tren de Hendaya a Madrid, que hacía parada en Burgos.  En la estación esperábamos decenas de personas con nuestras respectivas maletas. Varios muchachos invidentes hablaban con el empleado de la estación que iba a ayudarlos a acomodarse, cuando el tren llegó repleto. Tuvimos que esperar pacientemente que los viajeros que tenían como destino Burgos, se apearan para poder subir nosotros y ceder el paso, como es lógico, al grupo de muchachos y al empleado que los acompañaba y que después debía bajar del tren, antes de que éste emprendiera su marcha de nuevo. Se ve que en esta operación tardamos más de lo habitual y cuando aún estábamos subiendo las maletas, se escuchó la voz de una señora muy enfadada que gritaba desde otro vagón:

-¡Vamos, que ya llevamos diez minutos de retraso!

La impaciencia es muy mala consejera.

http://consejosperegrinos.com/senalizacion-en-el-camino-de-santiago-para-no-perderse/

miércoles, 28 de septiembre de 2016

Canciones con nombre de mujer III



A Lola se le ha cantado mucho. Así lo hacían Concha Piquer o Lola Flores en No me llames Dolores “No me llames Dolores, llámame Lola que ese nombre en tus labios sabe a amapola, sabe a amapola”; Pastora en Lola “No me llames Dolores, llámame Lola. La que siempre va sola por Barcelona buscando follón”; Chayanne en Lola “Lola, como te gusta subir en la ola y que los hombres a ti te den bola. Como disfrutas, ay carambola, Lola”; y La Lola de Café Quijano “Se llama Lola y tiene historia, aunque más que historia sea un poema”

Las telenovelas también están repletas de nombres de mujer y muchas de ellas tienen su propia canción, como muestra un botón… o cuatro. Rebeca: “por las calles va Rebeca, va buscando su destino, pero no se ha dado cuenta, que por ella yo suspiro”. Luz María “camina Luz María que al final del campo está la primavera”. Rosalinda cantada por Thalía “Ay amor, quédate muy dentro. Aquí está tu Rosalinda para vivir en tus sueños” o María Mercedes también por la misma cantante “María Mercedes pa’ servirle a usted, que rico son el que bailo yo, el baile que alivia cualquier dolor, su ritmo calienta mi corazón”

También tenemos canciones a nombres poco convencionales como Luna y Sol en la canción Sol, Noche y Luna de Chenoa y Galilea de Sergio Dalma.

Y ya sabemos todos que el vino que tiene Asunción, no es claro ni es tinto, ni tiene color.

Juanito Valderrama cantaba a Mi María Jesús, Peret a Belén y Tomasa, a Tomasa también Lolita,  Rocío Jurado a Rocío, Marifé de Triana a Triniá y a María de la O, Gracia Montes a Maruja Limón, Jorge Sepúlveda a María Dolores, Emilio José a Soledad, Fernando Esteso a La Ramona, Los Diablos a Rosana, Leo Dan a Raquel, Los Ángeles a Mónica, Danny Daniel a Isabel, Julián Granados a Lupita, Dyango a Maite, Juan Bau a Natacha y yo, Umberto Tozzi a Gloria, Pablo Milanés a Yolanda, Concha Velasco a Susana en la película del mismo nombre, Tino Casal a Eloise, Tiziano Ferro en Rojo Relativo a Paula, Danza Invisible a Catalina, Joaquin Sabina a la Pobre Cristina que no tenía más que dinero, Chayanne a Salomé. La Vieja Trova Santiaguera decía que María Cristina me quiere gobernar, Jorge Negrete rendía homenaje a las mujeres de la revolución mexicana en Adelita, El Consorcio aseguraba que Me lo dijo Adela, Hombres G gritaban que Marta tiene un marcapasos y Álvaro Soler afirmaba que sin tu mirada sigue, Sofía.


Y muchas otras canciones que faltan…

http://www.myweddinglab.es/2014/01/sorteo-ramo-de-novia-percha-con-nombre.html



domingo, 28 de agosto de 2016

Canciones con nombre de mujer II


Julio Iglesias llevó Gwendolyne para representar a España en Eurovisión en 1970, y años más tarde cantó a Manuela y a Nathalie. Nadie puede negar que lo suyo son las mujeres. Y en 1978 José Vélez nos representó en Eurovisión con Bailemos un vals donde cantaba a una tal Michelle.

El Dúo Dinámico también cantaba a chicas como Mari Carmen, Lolita o Carol. Y hablando de Carol o Carolina, a ella ya le cantaban los Formula V y M Clan le pedía “Esa va a ser mi ruina, pequeña Carolina, ¡vete, por favor!”

Y no de tanto repetir el nombre se multiplican las canciones, como le pasaba a Carmen. Nino Bravo no paraba de llamar a Noelia y soñar con ella al verla pasear todas las noches por la playa. “Hace tiempo que sueño con ella y solo sé que se llama Noelia”. Lo que poca gente sabe es que esta Noelia era la Miss España del momento.

Si hablamos de playa, verano, y canciones no podemos evitar pensar en nuestra famosa Eva María que se fue buscando el sol en la playa, con su maleta de piel y su bikini de rayas.

Otra canción del verano con nombre de mujer es Macarena, esa famosa Macarena que le daba alegría a su cuerpo y dio la vuelta al mundo.

María José tiene dos canciones a elegir, aunque en ambas la siguen, bien puede ser la María José de Los Mismos “Te encontré en el mar, María José, me acerqué a tu orilla, María José, me cubrió tu espuma, María José, sintió tu caricia María José, fui donde tú vayas, María José” o la de Enrique Anaut “María José, María José a un paso de ti y tú no me ves. María José, María José cerquita de ti, pisando tus pies”.

Magdalena tendrá que decidirse entre Trigo Limpio con su María Magdalena y Nubes Grises que le piden Bésame Magdalena.

Ana tampoco se puede quejar de canciones: Roberto Carlos le canta en Ana, José Augusto en  Ana María, Los Payos en Mi pequeña Anita y Mecano contaba la historia de Ana que esperaba a Miguel en la orilla en Ana y Miguel.


Sara también tiene canciones que hablan de ella, como Sara de El Último de la Fila “Sara, dulce, cuéntame el sortilegio aquel que aprendiste de las aves del amanecer” o Sara de Miguel Bosé “Cambió su suerte por el oro de su corazón, quemó su sueño, Sara… Sara…” Y como aportación de Sara, una de nuestras lectoras, incluimos Sara de Revólver y Mikel Erentxun "Sara, ¡oh!, Sara, ¿qué  es lo que viniste a buscar? ¿Por qué diablos paró aquí tu tren?"


http://blog.ticketbell.com/jack-lang-el-artifice-del-dia-internacional-de-la-musica/


miércoles, 27 de julio de 2016

Canciones con nombre de mujer I


Afortunadamente, el mundo está lleno de canciones y las hay de todas clases, unas mejores, otras peores. Las que más abundan, creo yo, son las de amor y desamor, pero de eso ya hablaremos otro día. Hoy vamos a hablar de las canciones que tienen nombre propio, nombre de mujer. Y son muchas. Seguro que si lo pensamos un poco salen más de una docena, y es lo que me ha pasado a mí que pensando, pensando en canciones en español, me han salido éstas:

María gana por goleada a cualquier otro nombre. Además de las canciones religiosas, de repente se me ocurren seis: la famosa Ave María que popularizó David Bisbal o esa otra María que cantaba Ricky Martin “un, dos, tres, un pasito pa’lante, María…”  La sentida María la portuguesa, la inolvidable María Bonita, la bailable Mamma María y la valiente María se bebe las calles de Pasión Vega.

Y si de “ave” se trata, aquí tenemos Ave Lucía de Sergio Dalma. Otra Lucía aún más famosa es Santa Lucía cantada por Miguel Ríos o por Serafín Zubiri. Y Lucía también es la de Serrat “Vuela esta canción, para ti, Lucía, la más bella historia de amor que tuve y tendré…” Pero Serrat no solo cantaba a Lucía, sino también a Penélope.

Laura tampoco se puede quejar con sus canciones. Así tenemos Lady Laura la canción que Roberto Carlos dedicó a su madre; a Raphael con una tristísima Cuando tú no estás dedicada a Laura en la película del mismo nombre. Los Tennessee se volvían locos por Laura, Nek nos contaba que Laura no está. Y ese Amo a Laura, pero esperaré hasta el matrimonio, de los Happines que tanta polémica levantó en su momento.

Otra que tiene donde elegir es Carmen, bien para que los Chunguitos se emborrachen para decirte que eres tú su amor, o bien para que los Trébol te canten aquello de "Carmen, Carmen, Carmen te quiero y tú lo sabes". Y antes que ellos ya cantaban Los Mismos Carmen, Carmen Sevilla Carmen de España, Manolo Escobar su Madrecita María del Carmen y no fue la única mujer a la que cantó Manolo, ahí tenemos a su María Antonia.

Para elegir canción también está Mariana. Mariana de Alberto Cortez, El Mariana Mambo de Chayanne o Mariana no quiere ser mojigata de Carlos Baute.

Rocío Dúrcal cantaba a mujeres en dos películas. Así, en Rocío de la Mancha deseaba a Isabel que tuviera suerte, mucha suerte y en Tengo 17 años a Natalia con la que se va derecho al cielo.

Nuestra niña prodigio, Marisol, también tenía su propia “Canción de Marisol” cantada por unos estudiantes en Ha llegado un ángel.


Y en película se convirtió Margarita se llama mi amor, esta Margarita con nombre y apellidos incluidos.

http://www.ohmyfiesta.com/2013/11/siluetas-de-caras-de-chicas.html

martes, 21 de junio de 2016

Los papeles de Mudfog


Parece mentira que a estas alturas aún queden obras de los genios de la literatura universal sin traducir al castellano y este era el caso de Los papeles de Mudfog de Charles Dickens. Por suerte, la editorial Periférica le encargó la labor a Ángeles de los Santos, quien también hace un magnífico postfacio. ¡Y ya tenemos este divertido libro todo para nosotros!

La edición recoge relatos publicados inicialmente en la revista Bentley’s Miscellany entre 1837 y 1839 y que se convirtieron en libro en 1880. Los papeles de Mudfog son tres textos sobre esta imaginaria ciudad: “La vida pública del señor Tulrumble, en otro tiempo alcalde de Mudfog” e “Informe completo de la primera y segunda reunión de la sociedad Mudfog para el avance de todo”. Completan la obra “La pantomima de la vida”, “Detalles referentes a un león”, “Robert Bolton, el caballero con contactos en la prensa” y “Epístola familiar de un padre a su hijo de dos años y dos meses”.

En “La vida pública del señor Tulrumble”, vemos la maestría de Dickens para describir las ciudades y los personajes, así como su sentido del humor, con un alocado desfile en el que el señor Tulrumble, pese a su ambición, se convierte en el centro de todas las burlas.

“Los informes de la Sociedad Mudfog para el Avance de Todo”, elaborados por un magnífico corresponsal que nos enumera hasta los más mínimos detalles, es una parodia de la Sociedad Británica para el Avance de la Ciencia. Aquí los científicos tienen las más sorprendentes ideas, a cada cual más descabellada, para solucionar los problemas de la sociedad.

En “La pantomima de la vida”, nos dice, ni más ni menos, que la vida es puro teatro. Las personas se ríen cuando los protagonistas son otros, pero se quejan de su  desgracia cuando se trata de sí mismos.

En “Detalles referentes a un león”, habla de un león literario que es exhibido en público y tiene que mostrarse manso.

En “Robert Bolton, el caballero con contactos en la prensa” nos relata la historia del panadero asesino.

Y en “Epístola familiar de un padre a su hijo” se despide de la revista como si de un hijo se tratara, introduciendo el tema del cambio explícitamente.


Aunque esta es una obra temprana del autor, cuando aún firmaba con seudónimo, ya está presente el estilo y los temas propios de Dickens, revestidos de humor y comicidad.

http://www.casadellibro.com/libro-los-papeles-de-mudfog/9788416291014/2405268


viernes, 27 de mayo de 2016

Jugando con fuego.


Igual que los rayos X fueron utilizados para fines estéticos contra la alopecia o en las zapaterías para radiografiar el pie y que el cliente viera lo bien que le sentaba el zapato; el radio fue explotado hasta límites insospechados.

En 1898 el matrimonio Curie descubrió el radio. Informaron a la Academia de Ciencias, pero decidieron no patentarlo, porque era un bien común que debían compartir  con sus colegas, incluso con sus competidores.

Los científicos fueron los primeros fascinados por el radio y por su luminiscencia verde azulada. Les parecía que era el principio de la vida. No era extraño que fueran con un pequeño tubito con radio en el bolsillo del chaleco y los Curie dormían con uno en el cabecero de la cama.

Insensatamente la fiebre del radio se desató en el mercado. En la cosmética se le añadió radio a las cremas faciales, a las barras de labios, al champú, a la pasta de dientes. Se supone que dejaban la piel sana, sin arrugas, el pelo fuerte y hermoso, los dientes libres de caries y blancos. Hasta el chicle llevaba radio. Llegó a confeccionarse lana radiactiva porque, según la publicidad, daba energía vital. Así existía la crema AlphaRadium, o la lana O-Radium.

Con un líquido con una cantidad ínfima de radio se limpiaban los cristales para darles un tono verdoso brillante en la oscuridad. Y con pintura tratada con radio se pintaban las esferas y los números luminosos de los relojes para poder ver la hora en la oscuridad.

En medicina parecía que el radio lo curaba todo, desde la impotencia, artritis, neuralgias… hasta los catarros. Así empezaron a salir medicinas radiactivas como el Radithor, creada por un falso doctor.


Nadie fue consciente del peligro que corrían hasta que las muertes empezaron a sucederse. No solo entre el equipo de científicos que investigaba con la radiactividad, sino también entre los operarios que pintaban las esferas de los relojes y chupaban el pincel para ello, o las personas que tomaban el Radithor. No fue hasta los años 30 cuando las autoridades tomaron cartas en el asunto.

http://tablap4512.webcindario.com/links/88.html

martes, 26 de abril de 2016

De capa y espada.


-No queda sino batirnos.

Esto decía don Francisco de Quevedo en la serie de libros Las aventuras del capitán Alatriste de Pérez-Reverte.

http://ciudadania-express.com/2016/04/22/cumple-400-anos-de-la-muerte-de-miguel-de-cervantes/

Si Cervantes huyó de España tras un duelo, luchó en la batalla de Lepanto y tuvo que hacer  frente a numerosas adversidades en su vida, también otros literatos fueron hombres de capa y espada.


A Quevedo no le quedó sino batirse en numerosas ocasiones y es que no se mordía la lengua a la hora de burlarse del más pintado en sus rimas que corrían como la pólvora por los mentideros de la villa. Por atreverse, se atrevió a burlarse de la mismísima reina Mariana de Austria. Todos sabían que su majestad estaba muy acomplejada por su cojera y nadie se atrevía a decirle nada. Quevedo apostó con unos amigos que la llamaría coja en su propia cara. Así, un día que los reyes paseaban por el Prado se acercó a la reina con una rosa y un clavel en cada mano.
https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Firma_de_Francisco_de_Quevedo.gif

-Entre el clavel blanco y la rosa roja, su majestad escoja.

Menos mal que la reina reaccionó bien.

https://unkilodeplomo.wordpress.com/2013/11/30/visita-a-la-casa-museo-de-lope-de-vega/
Quien también hacía correr versos envenenados por Madrid era Lope de Vega, un mujeriego incorregible, que tenía que batirse o salir huyendo. No en vano una vez fue detenido por difamación cuando intentaba escapar del teatro de la Cruz en el momento de la representación de su nueva obra. Enrolado en la Armada Invencible, secretario de personajes ilustres, encarcelado, desterrado y entre amor y amor aún le dio tiempo a ser uno de los escritores más prolíficos.


http://blog.educastur.es/poesia/2007/12/13/pedro-calderon-de-la-barcala-vida-es-sueno/Calderón de la Barca es otro de nuestros literatos de capa y espada, espada que tuvo que desenvainar no pocas veces. En una de ellas asaltó el mismísimo convento de clausura de las trinitarias en pos de un enemigo que había herido a su hermano. Este fue el hecho que le valió la enemistad con Lope, ya que no le perdonó que turbara la paz del convento donde su hija era novicia.

martes, 29 de marzo de 2016

La corona partida.


Como ya contamos aquí, la serie Isabel tuvo una gran aceptación por parte del público español. En ella se narraba la vida de Isabel de Castilla y los hechos históricos que se precipitaron durante sus años jóvenes y su reinado.

Tras el éxito obtenido, se grabó Carlos, Rey Emperador. Esta serie comienza con la llegada de un joven Carlos a España y cuenta los acontecimientos históricos de su reinado.

Pero quedaba algo por contar. La ficción televisiva pegaba un salto entre la muerte de Isabel y la llegada de Carlos a España obviando la lucha de poder entre Fernando el Católico y Felipe el Hermoso. Ambos se disputan el trono de Castilla ignorando a su legítima heredera, Juana. Esta es la historia que narra la película La corona partida que atrae al público fiel a la serie Isabel.

Con una cuidada producción, un impecable vestuario y una ambientación excelente, el film narra todo lo que Isabel y Carlos, Rey Emperador se dejaron en el tintero. Tres años en la vida de Juana, tres años de penurias y degradación emocional.

La película pretende funcionar como pieza independiente de la serie. Lineal y lenta en algunas ocasiones, su ritmo narrativo es desigual. Aunque su calidad técnica es indiscutible, no ha conseguido igualar a la serie y tampoco le ha beneficiado la fecha de estreno, justo después de la finalización de Carlos, Rey Emperador, cuando debería haber sido estrenada antes que ésta.

http://www.sensacine.com/peliculas/pelicula-238045/