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lunes, 16 de diciembre de 2024

Otros cuentos de Dickens: la Navidad cuando dejamos de ser niños.

En otras ocasiones hemos hablado aquí de cómo Dickens “creó” lo que hoy conocemos como el espíritu navideño. Este debe ser un tiempo de paz, amor, alegría, reconciliación, reencuentro y generosidad. Pero también consideraba que eran las fechas perfectas para contar historias de fantasmas y tener presentes los fracasos de la vida. No era partidario de pasar estas fiestas con tristeza o no celebrarlas porque los que partieron hayan dejado un hueco doloroso en nuestra mesa y en nuestros corazones.

Dickens predicaba con el ejemplo. El relato navideño más popular es su Canción de Navidad y trata, como todos sabemos, sobre tres fantasmas que visitan a un viejo avaro. Durante varios años nuestro autor escribió un libro para cada Navidad y después publicó relatos navideños en las revistas Palabras de andar por casa (Household Words) o en Durante todo el año (All the Year Round).

Hace poco más de una década se tradujo al castellano una recopilación de cinco cuentos provenientes de los especiales navideños de la revista Household Word. Estos se agrupan un pequeño libro que se llama La Navidad cuando dejamos de ser niños (What Christmas Is As We Grow Older).

https://audioteka.com/es/audiobook/la-navidad-cuando-dejamos-de-ser-ninos-saga-egmont
Carátula de "La Navidad cuando dejamos de ser niños". Charles Dickens.
Imagen: https://audioteka.com/es/audiobook/la-navidad-cuando-dejamos-de-ser-ninos-saga-egmont

La Navidad cuando dejamos de ser niños (1851):

La historia que da título al libro es una reflexión sobre el sentido profundo de la Navidad y sobre nuestra comprensible tristeza cuando vamos creciendo y perdiendo a las personas que nos acompañaban en estas fechas. Dickens aboga por seguir celebrando la Navidad como cuando ellos estaban y tenerlos muy presentes. El propio autor sabía bien de lo que hablaba pues en el mismo año murieron su padre, su hija Dora, su hermana y su sobrino. Es el tiempo de perdonar al enemigo, incluso de ofrecerle nuestra hospitalidad.

En la estación de la esperanza eterna, en el natalicio de misericordia eterna no excluiremos nada.


El cuento del pariente pobre (1852):

Una familia se reúne al amor de la lumbre navideña para relatar historias. Es entonces cuando piden que sea el pariente pobre el que comience la ronda de relatos. No acostumbrado a tener este honor, intenta zafarse, pero finalmente, comienza a explicarles lo que ya saben: sus fracasos en lo personal, en lo sentimental y en lo profesional. Pero luego sorprende a todos al confesarles que están equivocados y que él no es lo que todos creen. Con un final que se zanja en una sola y contundente frase descubrimos cuál es la verdad.

Es mi cuento favorito de este libro. Aquí Dickens insiste en la idea de que no hay peor enemigo que uno mismo y nos invita a reflexionar tanto sobre nuestras esperanzas y como sobre nuestros fracasos.


El cuento del niño (1852):

Esta es una alegoría sobre el transcurso de la vida. Un niño emprende un viaje trabando amistad con las personas de diferentes edades que se encuentra por el camino y que representan las etapas de la existencia.


El cuento del colegial (1853):

Dickens siempre fue el defensor de los pobres y sus escritos están plagados de denuncias sociales. Aquí vemos las precarias condiciones en que malviven los alumnos de un internado. A pesar de ello, se consideran superiores a los trabajadores. Antaño, el Viejo Quesero, fue un amigo querido para todos, pero al ascender a ayudante del profesor de Latín, los estudiantes lo consideran un espía y un traidor. Crean una Sociedad para hacerle la vida imposible. Los remordimientos se apoderan de ellos al descubrir que no reciben venganza a cambio de sus humillaciones, lejos de eso, el Viejo Quesero les responde con afecto y perdón.


El cuento de Nadie (1853):

Es el más duro relato de denuncia de todo el libro. En algunas partes recuerda a su obra Las Campanas.

Aquí se muestra con crudeza la vida miserable de los más pobres frente al mundo cómodo y laureado de los poderosos. Se nos habla de esas personas que trabajan hasta envejecer prematuramente, mal alimentadas y sin acceso a una formación que les ofrezca una salida. La familia Peces Gordos decide que los humildes deben recibir una educación pero terminan enemistándose entre ellos sin solucionar nada. Entonces se desata una epidemia de peste que comienza matando a los trabajadores que viven hacinados y con el aire contaminado, pero asciende hasta las clases altas que culpan a los trabajadores de la epidemia por su modo de vida.

No podemos vivir de una forma más decente y saludable si nuestros dirigentes no nos proporcionan los medios, no podemos aprender si no nos enseñan (...)

Los Peces Gordos, asustados, deciden hacer lo necesario para prevenir otra epidemia. Pero, en cuanto se les pasa el miedo, vuelven a enemistarse y siguen sin hacer nada para solucionar la situación.

¿Y quién es Nadie?… Si hay alguien que no se lo imagina solo tiene que leer el resto de esta historia.


Y para quien quiera conocer los motivos por los que decimos que Dickens reinventó la Navidad y saber qué historias componen los famosos Cuentos de Navidad dejo los enlaces a los diferentes artículos sobre ello publicados en este blog en años anteriores. Solo hay que pinchar sobre el título para acceder a la información.

1. Sobre la Navidad como festividad prohibida, las personas que se esforzaron por mantener las tradiciones y por qué decimos que Dickens la "inventó": La Navidad y Charles Dickens

2. Recopilación del relato anual de Navidad de Dickens bajo el título de Cuentos de Navidad (1852): 


En Cuentos de Navidad nos encontramos las siguientes historias:

- Canción de Navidad (A Christmas Carol, 1843).

- Las campanas. Un cuento de duendes sobre unas campañas que anuncian el final del año y la llegada del nuevo (1844).

- El grillo del Hogar. Un cuento de hadas sobre la morada familiar (1845).

La batalla de la vida. Una historia de amor (1846).

El hechizado y el trato con el fantasma (1848). 


https://en.wikipedia.org/wiki/Charles_Dickens
"El sueño de Dickens" de Robert Williams Buss.
Imagen: https://en.wikipedia.org/wiki/Charles_Dickens

Si quieres escuchar el audiolibro La Navidad cuando dejamos de ser niños puedes seguir este enlace: https://audioteka.com/es/audiobook/la-navidad-cuando-dejamos-de-ser-ninos-saga-egmont


miércoles, 27 de noviembre de 2024

Una cena en casa de los Timmins. William M. Thackeray.

El señor Timmins es abogado en un despacho de Figtree Court. A sus manos llega un caso que promete ser fuente de importantes ingresos lo que aviva la imaginación de su esposa. 

La señora Rosa Timmins está dedicada a componer poemas y a cuidar de su bebé, pero las nuevas perspectivas hacen que todos sus pensamientos giren entorno a la idea de organizar una cena con lo más selecto de la sociedad londinense. 

Pero surgirán inconvenientes, el primero de ellos el espacio. El señor Timmins se queja de que en su comedor no caben ni diez personas y su esposa piensa invitar a veinte. Rosa no se preocupa pues cree que, como hay tantas fiestas en esa época, diez rechazarán la invitación y todo saldrá bien. Juntos se ponen a elaborar la lista de invitados, pero se plantea el problema de a quién invitar y a quién no, los viejos amigos o familiares que no estén a la altura no deberán acudir a la cena aunque puedan sentirse ofendidos, mientras que sería conveniente invitar a alguien realmente ingenioso para que amenice la velada. 

El menú, las sillas, la vajilla, los cubiertos, la necesidad de alquilar a un mayordomo harán que las cosas se compliquen cada vez más. La presencia de la madre de Rosa intentando organizar todo a su forma y la confirmación de asistencia de los veinte invitados, terminarán de enredar la situación.

Esta pequeña novela, que se lee en una tarde, está repleta de humor, sátira y crítica que harán las delicias del lector. Totalmente recomendable.




domingo, 20 de octubre de 2024

El meridiano de Greenwich: 140 aniversario.

Encontrar la forma de determinar la posición exacta siempre fue un desafío para el ser humano. Esto era especialmente importante en el mar porque de ello dependía llegar a buen puerto.

En el año 200 a. C. Eratóstenes ideó la primera red de líneas imaginarias, meridianos y paralelos, sobre un mapa en el que representaba la Tierra como una esfera.  

Los paralelos de latitud dividen el planeta de norte a sur, marcando el ecuador la mitad de la Tierra. Los meridianos de longitud son semicírculos, perpendiculares al ecuador, que pasan por los polos y van del este al oeste.

En 1634 el rey francés Luis XIII estableció el meridiano de la isla de El Hierro (Canarias) como referencia para las cartas de navegación y los mapas, consiguiendo la aceptación de una buena parte de la Europa continental. España también lo hizo aunque después tuvimos otros como el de Cádiz o Cartagena.

En 1675 el rey Carlos II construyó el Real Observatorio en Greenwich y pidió a los científicos que buscaran la forma de determinar la longitud. Los directores del observatorio repitieron el método utilizado desde la antigüedad, la observación de los astros, y elaboraron catálogos estelares.

John&Tina Reid. Flickr
Real Observatorio en Greenwich.
Imagen: John&Tina Reid. Flickr

Como el problema persistía, en 1714 el Parlamento británico creó el Comité de la Longitud y ofreció una recompensa para quien fuera capaz de calcularla. Lo logró John Harrison con su reloj H4 que su hijo William había probado con éxito en travesías oceánicas. Aunque encontró una solución muy aproximada, los científicos le restaron mérito por ser un artesano relojero y el Comité se negó a darle el premio. Tuvo que acudir al Parlamento para conseguir parte del dinero prometido y el reconocimiento. Con una copia del reloj H4 el capitán Cook realizó las cartas náuticas de Australia y Nueva Zelanda.

Wikipedia. Autor: Colonel Warden
Reloj H4 de John Harrison.
Imagen: Wikipedia. Autor: Colonel Warden

A principios del siglo XIX los franceses seguían calculando la longitud del meridiano y para ello llegaron hasta Formentera. Terminado el trabajo volvieron a su país, pero el astrónomo François Arago decidió continuar con sus mediciones en Mallorca. Corría el año 1808 y las tropas francesas invadieron la península. El joven Arago fue considerado un espía y encerrado en el castillo de Bellver del que logró huir. Tras muchas vicisitudes consiguió llegar a Francia y presentar su trabajo en el Bureau des Longitudes de París. El meridiano de París se convirtió en el referente que rivalizó con el de Greenwich durante muchos años, perdiendo fuerza el de El Hierro. Otros países tenían su propio meridiano cero porque nadie parecía ponerse de acuerdo. 

Theearfultower.com
Hoy en día puede seguirse el rastro de la
Línea del Meridiano de Arago en los medallones distribuidos por París.
Imagen: Theearfultower.com

La unificación de los distintos horarios locales seguía siendo un conflicto que Gran Bretaña zanjó imponiendo como hora oficial la marcada por el Real Observatorio de Greenwich. Y en 1883 Estados Unidos decidió hacer lo mismo para terminar con el caos que suponía que sus ferrocarriles atravesaran 300 horarios locales en el trayecto de este a oeste del país.

Un año después se celebró en Washington la Conferencia Internacional del Meridiano. Los delegados de los 25 países representados estuvieron deliberando durante semanas las tres propuestas presentadas: el meridiano de la isla de El Hierro, el de París y el de Greenwich. Pesó mucho en la decisión final que dos tercios de las cartas náuticas que se utilizaban en el mundo ya contaban desde el meridiano de Greenwich y que la candidatura venía del poderoso Imperio Británico. 

Wikipedia
Meridiano cero en Greenwich.
Imagen: Wikipedia.

En octubre de 1884 tuvo lugar la votación. Francia había peleado porque fuera París el elegido y, al ver que su propuesta no reunía los apoyos necesarios, apostó por El Hierro. Finalmente se abstuvo junto con Brasil, mientras que República Dominicana se opuso a la candidatura inglesa. Por 22 votos a favor (incluido el de España) se aprobó que Greenwich fuera el meridiano cero y que también se tomara como referencia para los husos horarios. Así la Tierra quedaba dividida en 24 zonas horarias y el límite del cambio de fecha se estableció en el meridiano 180º en mitad del océano Pacífico, el opuesto a Greenwich. 

el-hierro.geoquo-travel.de
Monumento al meridiano de El Hierro (Islas Canarias).
Imagen: el-hierro.geoquo-travel.de

En España el meridiano cero pasa por las provincias de Huesca, Zaragoza, Castellón y Alicante.

En 1984, justo un siglo después, se estableció (aunque ya se había descubierto antes gracias a instrumentos más precisos y la ayuda de satélites) que Greenwich no es la longitud 0º, en realidad se encuentra a 102 metros al este. Así que en la actualidad, el sistema GPS WGS84 no utiliza Greenwich como referencia aunque oficialmente siga siendo el meridiano cero de la red de líneas imaginarias imprescindibles en nuestro mundo.

Wikipedia
1. Paralelo
2. Meridiano
Imagen: Wikipedia.

domingo, 29 de septiembre de 2024

De la mitología a los superhéroes.

Desde los albores de los tiempos los seres humanos han buscado explicación a todo lo que les rodeaba. ¿Por qué el sol se desplaza en el cielo desde el amanecer hasta el ocaso? ¿Por qué hay estaciones? ¿Por qué se desatan las tormentas? Millones de preguntas.

Aquella imperiosa necesidad de encontrar respuestas nos llevó hasta los espíritus que habitaban en el cielo, en el árbol, en el mar… Y, entonces, se convirtieron en dioses. De ahí pasaron a formar lo que nosotros llamamos mitología. Hablamos de ella, la mayoría de las veces, sin pensar que se trataba de un conjunto de dioses en los que millones de personas creyeron durante muchos siglos. Cuando en 1913 una expedición consiguió coronar el monte Olimpo ya no quedaba nadie que creyera que los dioses griegos vivieran allí. Sin embargo, nuestro mundo tecnológico no ha podido borrar los mitos de la faz de la tierra. Siguen entre nosotros, se transforman y se actualizan porque todas las culturas necesitan sus mitos y porque a la humanidad le sigue encantando que le cuenten historias.

Símbolos de la cultura grecolatina.
Imagen: pinterest.

En opinión de algunos historiadores el siglo XX ha sido el más cruel que se ha vivido. Así que no debería extrañarnos que una sociedad joven, como la estadounidense, que había forjado su propia identidad sin el apoyo de una mitología antigua, afrontara su necesidad de protección apoyándose en una serie de personajes sobrehumanos. Es, incluso, lógico que enfrentaran los difíciles años treinta evadiéndose con las aventuras de estos héroes de papel.

Expedición al monte Olimpo (1913)
Imagen: dominio público.

Los superhéroes comenzaron como una moda, una evasión, un producto para consumir y tirar. Pero casi un siglo después continúan aquí y ya no son solo cómics o los cortos que se proyectaban antes de la película en los cines, ahora son toda una franquicia que gusta a personas de todas las generaciones.

Los creadores de los superhéroes conocían los mitos antiguos. Podríamos rastrear sus orígenes y sus signos de poder en la mitología de muchos lugares del mundo, pero, sobre todo, en la grecolatina.

Uno de los primeros en aparecer fue Superman, un extraterrestre que puede volar y tiene poderes especiales. Para vivir entre nosotros se disfraza de un hombre normal, un periodista algo torpe, pero que esconde un héroe en su interior, capaz de brindar protección al mundo. Primero un pasatiempo para niños, luego el sueño de muchas personas corrientes que confiaban en enfrentar sus miedos como un auténtico héroe. Superman llegó del cielo y representa a los dioses solares, tiene atributos de Zeus o de Apolo.

Batman, Superman y Wonder Woman.
Imagen: Pinterest.

Batman, el hombre murciélago, que se mueve en la noche, está relacionado con Hades, el dios del inframundo. En la mitología Zeus y Hades se enfrentaban en una lucha por la supremacía y en el cine hemos podido ver el enfrentamiento de Superman contra Batman. El hombre murciélago es el único de los héroes que no tiene superpoderes y esto despierta empatía en muchos seguidores.

Spiderman, el hombre araña, hunde sus raíces en la leyenda de Aracne, la joven tejedora que se atreve a rivalizar con Atenea y a la que la diosa castiga convirtiéndola en araña.

En la mitología grecorromana también se basan otros superhéroes. Wonder Woman es la amazona, Diana guerrera. Hulk, ese ser iracundo de fuerza descomunal es heredero directo del heroico Hércules. Aquaman no es otro que Poseidón o Neptuno, como queramos llamarlo. Y Flash tiene los atributos del viajero Hermes, el mensajero de los dioses.

Wonder Woman está inspirada en la diosa guerrera Diana.
Imagen: Pinterest.

Pero, incluso hay dioses que han pasado tal cual a la categoría de superhéroes. Quizá el caso más paradigmático sea Thor, el dios del trueno y la guerra en la mitología nórdica.

Así que podríamos decir que las historias de superhéroes son la mitología actual.


Imagen: I.A. Copilot.

martes, 20 de agosto de 2024

De Corín Tellado a Megan Maxwell: novela romántica, rosa, chick lit…

Como soy muy buena y confiada, voy a desvelar unos pocos secretos de esos que espero que nadie utilice en mi contra. Voy a fiarme de vosotros.

Llegué hasta Te esperaré toda mi vida por curiosidad, tras leer una encuesta en una web de literatura. Preguntaban qué libro nos gustaría ver convertido en película y, sin que la web propusiera ningún título, un gran número de lectoras coincidían en el mismo: Te esperaré toda mi vida de Megan Maxwell. El porcentaje me resultó abrumador y las opiniones buenísimas. Todas las lectoras se habían divertido mucho con la novela, se habían reído, habían soñado, habían soltado alguna lagrimita y no habían podido dejar de leer. Lo recomendaban encarecidamente. Así que hojeé el argumento y me pareció una idea estupenda. La única pega que le encontraba era que pertenecía al llamado género de novela romántica, y ya sabemos que con esto, hoy en día, no se refieren a la decimonónica, precisamente.

Cuando era adolescente había leído unas viejas novelitas de Corín Tellado que encontré en el fondo de un armario. Se dejaban leer, aunque eran muy cándidas e inocentes, al menos las que cayeron en mis manos. Quizá fueran de la primera época, en la que la censura no la dejaba contar nada explícitamente y tenía que conformarse con insinuar. Las llamaban novelas rosa y ella era la reina. Pero me gustaba que las chicas protagonistas tuvieran su punto de rebeldía, aunque luego todas las historias terminaran en matrimonio y en juramentos de amor eterno. Tiempo después supe que Corín había publicado novela erótica, pero no he leído ninguna de estas obras.

Esa fue mi primera incursión en el género de novela romántica si excluimos ese tipo de revistas femeninas y cómics que tanto me gustaban en mi infancia como Jana o Esther.

La primera entrada de mi blog la dediqué a El diario de Bridget Jones de Helen Filding, considerándolo una actualización del argumento de Orgullo y prejuicio de la inigualable Jane Austen. Quién se haya leído aquella entrada sabe lo mucho que me gusta esa novela y que es uno de los libros con los que más me he reído. Es cierto que a nadie se le oculta que, Bridget, nuestra patosa protagonista tenía metida en la cabeza la idea de que cuando encontrara el novio ideal todos sus problemas desaparecerían y llegaría la felicidad absoluta. Pero también me parecía una joven de nuestro tiempo, víctima de las presiones sociales que seguimos sufriendo las mujeres y que no sabe cómo escapar de las ideas sobre “lo correcto” que han marcado la vida de las féminas durante toda la historia.  Bridget quería encontrar el amor y finalmente ingresa por la puerta grande en el club de “petulantes casados” en una divertidísima película titulada Bridget Jones Baby’s que tan poco tiene que ver con la novela original.

Es solo ahora, tantos años después, cuando descubro que este género, al que pertenece el gracioso Diario de Bridget Jones, se califica como chick lit, que podría traducirse como literatura para chicas (“chick” significa chica y “lit” es la abreviatura de literature). Hay muchas personas que lo consideran una “evolución” de la novela romántica, donde la protagonista (siempre una chica joven) es aparentemente moderna, trabaja y goza de independencia económica, pero sigue perpetuando la idea de que el destino ideal es casarse y tener hijos.

Así que sin saberlo y sin pretenderlo, con El diario de Bridget Jones volví a la novela romántica, aunque la autora se hubiese cuidado de cambiar las escenas que hoy consideraríamos ñoñas, por diálogos y encuentros repletos de humor.

Tras responder aquella encuesta de la web literaria de la que os hablaba al principio (por si a alguien le interesa, yo voté por convertir en película El último Catón de Matilde Asensi, que es una novela de aventuras con una buena dosis de investigación histórica) y tropezar con todas aquellas lectoras que coincidían en responder Te esperaré toda mi vida, ganando por goleada al segundo clasificado, Carlos Ruiz Zafón con La sombra del viento (que ya me había leído) me decidí a seguir el consejo y adentrarme en ese libro de Megan Maxwell a la que enmarcan, en algunas páginas como chick lit y en otras como novela erótica. Definitivamente, y sin ánimo de menospreciar a nadie, no es el tipo de literatura que me interesa.

domingo, 28 de julio de 2024

"Te esperaré toda mi vida" de Megan Maxwell

Al pasar por una librería he visto que la saga de Las guerreras Maxwell sigue creciendo y esto me ha recordado que hace varios años leí una novela de la misma autora y comencé una entrada que luego no compartí en el blog. Quizá el calorcito del verano, el llevarme un libro “ligero” a la playa (y tal vez fingir que me lo he olvidado allí para librarme de él) haya logrado que me decida a poner el artículo. No me he leído ninguno de los volúmenes que componen la saga arriba mencionada, solo los conozco de tropezarme con las portadas en la sección de librería de un centro comercial, pero creo que Te esperaré toda mi vida es una obra independiente.

Llegué hasta ella por recomendación de las lectoras, no sabía casi nada de la autora, pero el título y el argumento me parecieron bonitos y me adentré en sus páginas.

Sí, sí. Habéis leído bien. Voy a comentar mis impresiones personales sobre Te esperaré toda mi vida de Megan Maxwell. ¿Alguien no sabe quién es? ¡Uh!

Escocia, 1429.

La celebración de un banquete de bodas termina en tragedia cuando una hechicera lanza una maldición sobre el clan de los Carmichael: todos verán morir a la persona que aman en el momento de mayor dicha y el hechizo solo se romperá cuando uno de esos enamorados encuentre la otra mitad de la joya de la familia, un colgante de piedra en forma de corazón. Durante siglos el clan de los Carmichael verá truncada su felicidad, inevitablemente, con la pérdida del ser amado.

Londres, 2010.

Montse tuvo una infancia itinerante junto a su padre, dueño de una atracción de feria. Cuando tenía seis años, una adivina le leyó la mano y le dijo que su felicidad y su futuro estaban en el pasado. Desde aquella noche, Montse empezó a tener extraños sueños donde se veía en un bosque junto a una fortaleza, mientras un guerrero galopaba hacia ella.

Wikipedia. Autor: Rob Burke
Castillo de Elcho (Escocia).
Imagen: Wikipedia. Autor: Rob Burke.

Ahora Montse es una mujer guapa, independiente y divertida que se embarca en un viaje a Escocia junto a sus dos amigas. Ha descubierto que la fortaleza de sus recurrentes sueños existe y es el castillo de Elcho, cercano a Perth. Cuando lo visita descubre el retrato del highlander Declan Carmichael, duque de Wemyss, el guerrero que cabalga hacia ella en sueños.

Después de una extraña tormenta, Montse y sus amigas descubren que han viajado al año 1689 y la joven se encuentra cara a cara con Declan Carmichael, que resulta ser un hombre irascible que la detesta. Y es que el guerrero nunca había conocido a una mujer como Montse, capaz de contradecirlo, de plantarle cara y de decir la última palabra. En realidad, el highlander se niega el amor porque sabe que la maldición de los Carmichael se cebará con él.

Aventuras, viajes en el tiempo, magia, leyendas, humor y amor, parecían la mezcla perfecta para una novela.

¡Esperad, esperad! Quizá os haya gustado el argumento, pero no, no corráis a comprar el libro todavía. No me ha dado tiempo a deciros que:

1.    Se trata de una novela romántica (y no me estoy refiriendo a Orgullo y prejuicio, precisamente).

2. Tiene momentos que pretenden ser humorísticos (muchas lectoras confiesan no haber podido parar de reír) pero que a mí me han parecido ridículos.

3.    Está mal escrito. Sabiendo que Megan Maxwell ha ganado varios premios literarios, me resultaron extraños los errores encontrados. Confieso que al principio le eché la culpa a una mala traducción, pero después descubrí que Megan Maxwell es española. Supongo que no le da tiempo a revisar y corregir sus obras dado el ritmo de trabajo que debe llevar, ha habido ocasiones en que ha publicado tres libros en el mismo año… pero ¿no deberían encargarse en la editorial de hacerle la revisión de forma y de estilo?

4.    La investigación histórica es nula (o lo parece) limitándose a hechos más que conocidos.

Debo añadir que el motivo por el que, a pesar de todos estos “inconvenientes”, leí hasta la última página de Te esperaré toda mi vida, fue porque era de viajes en el tiempo (y porque la frase que da título a la novela ¡por fin! la pronuncia un hombre).

Si a vosotros os ha gustado el argumento, tenéis más sentido del humor que yo, sois capaces de leer un libro con errores y os agrada (u os resulta indiferente) que se narren cuatro o cinco escenas de sexo explícito podéis haceros con un ejemplar. Y, por supuesto, si sois fans de Megan Maxwell… ¡imagino que ya lo habréis leído! Dicen que en estos años ha evolucionado en su estilo, profundiza más en los personajes y se documenta mejor.

Imagen: Casa de libro.
Te esperaré toda mi vida. Megan Maxwell.
Imagen: Casa de libro.

jueves, 20 de junio de 2024

¿De vacaciones todo el año?

Una tarde vi Matrimonio compulsivo (2007), una mala película que no recomiendo. Entre su cúmulo de despropósitos, los personajes hacían una afirmación que me dejó pensativa e indignada a partes iguales.  ¿Qué decían? La chica perfecta estaba de acuerdo con el desastroso protagonista en que las personas que viven en un lugar de vacaciones tienen un problema o están huyendo de algo. 

Hotel en el sur de España.
Imagen: archivo personal.

Es curioso que un personaje tan impresentable como el que interpreta Ben Stiller en esta película se permita decir que es un signo de falta de madurez y un desarreglo psicológico el vivir todo el año en un sitio de veraneo. Los guionistas deben pensar que los lugares que se convierten en destino turístico son parques temáticos donde no vive nadie y que no tienen trabajadores, sino personas de vacaciones cuyo hobby es limpiarte la habitación, hacerte la comida o los cócteles.

Playa repleta de gente.
Imagen: Pinterest
¿Por qué tomarse en serio un diálogo de una mala película? Porque lo he oído muchas veces en la vida real, parece que es una idea que comparten bastantes personas y que fomentan quienes se jactan de vivir en estos lugares dando a entender que están de vacaciones todo el año. Flaco favor están haciendo con esos comentarios.

No, no estamos de vacaciones todo el año. Y, aunque no me dedico al sector, sé que la hostelería es un trabajo duro. Sencillamente, hay mucha gente trabajando para que tú te diviertas. Para millones de personas el verano, la navidad, los puentes… son las épocas de mayor trabajo del año. Ellos no tienen verano, por mucho que vivan en Miami, Acapulco, Hawái, Benidorm o Ibiza. Tienen jornadas maratonianas sirviendo mesas, limpiando habitaciones de hotel, recogiendo basura, manteniendo jardines y piscinas, cuidando playas y parajes naturales, llevándote a tu destino en cualquier medio de transporte o gestionando todos los servicios. Personas de a pie, que nunca se podrán pasar el mes de agosto tumbadas en una playa, porque están trabajando al 100%. Y quienes no nos dedicamos a la hostelería también trabajamos, aunque vivamos en Alicante, Barcelona, Málaga o Mallorca. Aunque muchos no lo hayan pensado, en agosto el mundo no se para: hospitales, fuerzas del orden, oficinas y servicios de todo tipo siguen trabajando y abren también los fines de semana…

Camarero trabajando.
Imagen: Pinterest.

Esos lugares turísticos, en su inmensa mayoría, son ciudades antiguas habitadas desde antes de que existiera el turismo. Tenemos nuestros barrios, escuelas, zonas deportivas, centros de salud, carreteras y todas las infraestructuras necesarias para que sigamos haciendo nuestra vida corriente, como la haces tú en tu ciudad. La diferencia es que en verano la población se duplica o triplica con los problemas que eso conlleva. Habrá quien diga que estas localidades viven del turismo. Sí, en muchos casos es el principal motor de la economía, pero no el único. Por ese motivo, también hay que cuidarlo. Cuidar de las zonas turísticas, de las ciudades, de sus playas, de sus parajes naturales, de sus monumentos. Algunos turistas, al creer que están en un parque temático sin habitantes con vida personal que tienen que madrugar para ir al trabajo todos los días, se comportan como no lo harían en su lugar de residencia habitual. Las localidades y sus habitantes merecen respeto.

Los lugares de vacaciones son ciudades vivas y con mucha historia a sus espaldas. Hablo de lo que conozco, en España ciudades pobladas desde la prehistoria: Alicante, habitada de forma estable por los íberos desde el siglo III a.C. ; Cádiz, fundada por los fenicios alrededor del año 1.100 a.C. y habitada desde entonces es la ciudad más antigua del continente europeo; Ibiza, ciudad Patrimonio de la Humanidad, poblada por íberos, fenicios y griegos, fundada como Ibosim por los cartagineses o Málaga, fundada como Malaka por los fenicios en el año 800 a.C.

Vistas de Cádiz.
Imagen: archivo personal.

Algunos de los destinos turísticos son Patrimonio de la Humanidad pero están en riesgo de perder su título. Podemos tomar como ejemplo a Venecia: fundada en el año 421 d.C. y levantada en una lucha continua que evite su hundimiento en la laguna. Una interesante historia de 1.600 años repleta de batallas que la convirtió en un imperio marítimo, con sus demostraciones de poder político a través de las armas y de prestigio a través del arte. Una ciudad lúdica que celebra unos de los carnavales más famosos del mundo, con una de las basílicas más emblemáticas, los puentes más bonitos, los paseos más románticos en góndola. Lugar, que sin embargo, lleva décadas expulsando a sus vecinos, que habitaron la ciudad durante generaciones y que tienen que marcharse por la presión turística, y sienten que la Serenissima se ha convertido en un parque temático en peligro de morir de éxito donde ya se cobra entrada para limitar la afluencia de turismo y el deterioro. La UNESCO ha presionado para que se prohíba la entrada de los grandes cruceros que dañan la estructura urbana. 

Se requiere un cambio de modelo turístico que sea respetuoso con el entorno, el patrimonio y sus habitantes.

 

Góndolas en Venecia.
Imagen: archivo personal.

lunes, 6 de mayo de 2024

Himno a la alegría de Beethoven. Bicentenario.

El 7 de mayo de 1824 se produjo la mayor ovación que haya podido escucharse en el Teatro Imperial de Viena. Estaba repleto de personas exultantes de alegría que se pusieron en pie, aplaudieron emocionados y agitaron pañuelos, como se hacía en la época ante algo sublime. El compositor de la sinfonía y director de orquesta permanecía de espaldas, sin oír nada. Levantó la cabeza de su partitura y miró a los músicos. Éstos le hacían gestos para que se girara a contemplar el entusiasmo que había generado. Entonces, Beethoven, se volvió hacia los espectadores y corroboró que habían comprendido que su Novena Sinfonía era concordia, hermandad y paz, un himno a la alegría que legar al mundo. Ese día histórico cambió el rumbo de la música.

Imagen: Copilot (generador de imágenes por I.A.)

Corría el año 1785 cuando el poeta alemán Friedrich von Schiller escribió Oda a la libertad, para, según sus palabras, darle un «beso al mundo». Pero la censura movió sus hilos y Schiller tuvo que cambiarle el título por Oda a la alegría. Beethoven compartía los ideales Ilustrados y conocía el poema. Aquel era el tiempo de las revoluciones y de la lucha por la libertad.

Pasados los años, Europa ya se encontraba exhausta por tantas guerras y anhelaba la paz. Beethoven vivía entonces un duro momento personal que lo mantuvo retirado de la vida pública 12 años. Aún tenía que aceptar y aprender a vivir con su sordera. Cuando se recompuso pudo comprobar que había llegado a un grado de unión y comprensión de la música tan grande que no necesitaba oírla, sus vibraciones le hacían sentir cada acorde, resonaban en su mente. Volvió al trabajo y mientras componía, le surgió la necesidad de lanzar un mensaje profundo y filosófico al mundo, de hacerle un «regalo». Y este regalo fue su obra cumbre, una sinfonía que escribiría desde su sordera, pero que hacía vibrar su alma: la Sinfonía n.º 9. Nunca la pudo oír, como tampoco pudo escuchar la ovación del público el día de su estreno.

Tristemente, aquella fue su última obra, ya que la muerte lo sorprendió cuando se encontraba componiendo el primer movimiento de la que debería haber sido su Sinfonía n.º 10.

El Himno a la alegría es el cuarto movimiento de la Novena Sinfonía de Lugwig van Beethoven. Un canto a la esperanza, hermandad, paz y alegría. Tuvo la genialidad de incluir solistas y coral por primera vez en una sinfonía y la letra era el poema de Schiller con alguna variación introducida por el propio Beethoven:

¡Amigos! ¡Esos ruidos no! Entonemos sonidos agradables y llenos de alegría. ¡Alegría! Alegría, bella chispa divina. Hija del Elíseo. Ebrios de alegría entramos en tu santuario celestial. Tu magia ata los lazos que la rígida sociedad rompió; Y todos los hombres serán hermanos. Donde tus suaves alas se posen.

Hoy, doscientos años después, incluso las personas que no escuchan música clásica, reconocen la Oda a la Alegría porque la han oído en alguna de sus múltiples versiones. En 1969 se lanzó Himno a la alegría con arreglos de Waldo de los Ríos, interpretada por una orquesta de cien músicos y cantada por Miguel Ríos. Él mismo la grabó también en inglés como «A song of joy» logrando gran éxito y convirtiéndose rápidamente en número uno en multitud de países de todo el mundo, incluido Estados Unidos donde se convirtió en un himno pacifista.

Los organismos germen de la Unión Europea lo tuvieron muy claro: la Oda a la alegría de Beethoven debía ser su himno y lo fue oficialmente en 1972, después de que Herbert von Karajan realizara los arreglos musicales necesarios. En 1985, la antigua Comunidad Económica Europea, luego Unión Europea, lo adoptó como himno.

Pero la Oda a la alegría de Beethoven ha tenido muchas otras versiones como las de El Consorcio, Pitingo, Albano o Il Divo. En 2020 los músicos de la Orquesta Filarmónica de Roterdam interpretaron una versión desde sus casas en plena cuarentena por la pandemia de Covid-19 que había interrumpido los festejos en Viena y Bonn por el 250 aniversario del nacimiento del genial compositor. En 2021 se hizo en España una nueva versión con Miguel Ríos y otros cantantes como homenaje a la labor de los sanitarios y en memoria de las víctimas de la pandemia.

El mensaje que Beethoven regaló al mundo ha pasado de generación en generación y Oda a la alegría es hoy el himno de casi 450 millones de personas en Europa.

Oda a la alegría. Cuarto movimiento de la Novena Sinfonía de Beethoven.
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