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martes, 27 de enero de 2026

España en la Unión Europea. 40º. aniversario.

El 1 de enero de 1986 España entró en la Unión Europea. Entonces se llamaba Comunidad Económica Europea y no entrábamos solos, Portugal nos acompañó en ese día histórico. España estaba deseando formar parte de este proyecto, incluso podía verse en películas de las décadas de 1970 y 1980 cuando los personajes decían “somos europeos”. España había solicitado su adhesión con anterioridad, pero fue en 1979 cuando la Comunidad Económica Europea aceptó iniciar las negociaciones. En 1985 el Congreso de los Diputados aprobó por unanimidad nuestro ingreso en la que hoy es la Unión Europea.

El edificio Berlaymont es la sede de la Comisión Europea en Bruselas.
Imagen: archivo propio.

El sueño europeo no era algo nuevo. Ese anhelo siempre se topaba con enfrentamientos bélicos entre los países del continente: reyes y líderes militares con aspiraciones imperialistas habían intentado hacerse con todo. Pero, incluso en tiempos de paz, resultaba un problema integrar a tantas naciones con idiomas, monedas, leyes y costumbres muy diferentes.

El fin de la Segunda Guerra Mundial marcó un antes y un después. Europa estaba destrozada, incluso los países vencedores tenían que reconstruirse tras las pérdidas humanas, materiales y económicas. La idea de una paz duradera en el continente resurgió con más fuerza tras el desastre y se pensó que crear un ámbito comercial común llevaría a la cooperación y evitaría conflictos futuros.

En mayo de 1949 diez países de Europa Occidental crearon el Consejo de Europa, en 1951 la Comunidad Europea del Carbón y del Acero y en 1962 el Parlamento Europeo. No vamos a explicar la larga historia y los hitos que se fueron consiguiendo, pero sí destacamos que lo acontecido convirtió a la Comunidad Económica Europea en la Unión Europea (UE). El 1 de enero de 1993 se creó el mercado único con libre circulación de personas, mercancías, servicios y capital. El 1 de enero de 2002, el euro, como contamos aquí, empezó a circular entre los habitantes de doce países y en la actualidad, se ha convertido en la segunda moneda más utilizada en el comercio global.

En 2012 la Unión Europea recibió el Premio Nobel de la Paz.

Parlamento Europeo.
Imagen: europarl.europa.eu

Europa asistió a la Guerra Fría, a la separación de la URSS, sufrió vaivenes políticos, sorteó crisis financieras, fue objeto de atentados terroristas y encaró unida la pandemia de COVID-19.

Cada vez son más los países que solicitan su entrada en la UE, aunque también hemos visto la salida de Reino Unido que así lo votó en 2016 y se hizo efectivo el 31 de enero de 2020.

En 2026 la Unión Europea está formada por 27 países representados por una bandera azul con estrellas y un himno, la Oda a la alegría, que compuso Beethoven hace 200 años. No sabemos si este proyecto común durará tanto tiempo ya que en esta etapa se enfrentan graves desafíos y problemas, pero muchos europeos conservan la esperanza de avanzar juntos hacia un futuro de paz y hermandad.

En azul los países que forman la Unión Europea en enero de 2026.
Imagen:https://www.saberespractico.com/geografia/paises-union-europea/

martes, 30 de diciembre de 2025

Las doce uvas.

La Navidad está repleta de tradiciones. Es tiempo de adornar la casa, cantar villancicos, hacer regalos, ver películas navideñas y organizar cenas para familiares o amigos con dulces típicos. Pero cuando llega el 31 de diciembre hay algo que no falta en ninguna mesa española: las uvas.

La costumbre consiste en comer una uva con cada campanada de esa medianoche. Así se intenta atraer a la buena suerte para el año nuevo. Los españoles estamos convencidos de que es una tradición original nuestra… pero eso no está tan claro.

Racimos de uvas blancas. Son las que se utilizan para cumplir la tradición.
Imagen: archivo propio.

Tenemos dos teorías al respecto, ambas documentadas parcialmente y que no son excluyentes:

Hay quienes aseguran que todo comenzó en 1882 cuando se intentó poner fin a los disturbios que se vivían cada madrugada del 5 de enero, cuando los madrileños salían a las calles para celebrar la víspera de Reyes. Desde el Ayuntamiento impusieron una tasa de un duro a aquel que quisiera “salir a recibir a los Reyes Magos”. Esto originó que un grupo de madrileños protestara el 31 de diciembre en la Puerta del Sol.

La otra teoría es la que nos lleva hasta las reuniones de la Ilustración francesa donde nunca faltaban el champán y las uvas. Las familias aristocráticas españolas de finales del siglo XIX imitaron esta costumbre añadiéndole una variante: terminar la cena de Nochevieja con doce uvas y champán. Esto se convirtió en un signo de estatus social y de opulencia, pero contrastaba con lo poco que podía permitirse la clase obrera. Así que una Nochevieja un grupo de madrileños se reunieron delante del reloj de la Puerta del Sol y comieron una uva por cada campanada que marcaba el paso del 31 de diciembre al 1 de enero. Era su forma de protesta y de burla hacia las clases pudientes. Con el tiempo otras zonas de España adoptaron este hábito, despojándolo de su carácter satírico.

En 1897 esta forma de festejar la llegada del año nuevo era ya tan popular que la prensa hablaba de las uvas bienhechoras.

La Puerta del Sol.
Imagen: archivo propio.

En 1909 se recogió una extraordinaria cosecha de uvas, especialmente en la zona de Alicante, donde a un grupo de viticultores se les ocurrió que podían venderlas en las fiestas navideñas alegando que traerían buena suerte a aquel que terminara el año comiéndolas, incluso hicieron paquetitos con doce uvas. La idea fue un gran éxito y le dio el impulso necesario para que se adoptara en todo el territorio nacional. En Madrid miles de personas se reunían ante el reloj de la Puerta del Sol, en el resto del país lo hacían en las plazas mayores que contaban también con reloj o en casa de algún familiar. En 1922 la radio comenzó a retransmitir el mágico momento y en 1962 lo hizo Televisión Española (desde el fin de año de 1983 también emite las de las Islas Canarias una hora después).

Esta tradición está tan arraigada en España que, más de un siglo después, sigue celebrándose puntualmente y se ha exportado a otros países.

Los últimos minutos del viejo año se dedican a preparar las uvas para poder comerlas rápido (contarlas, pelarlas o comprarlas sin pepitas). A los niños se les dan las más pequeñas o se cambian por pasas. Las familias se reúnen ante el televisor donde se repiten las instrucciones del famoso reloj y llega el esperado momento. Cumplida la tradición se da la bienvenida al nuevo año brindando con cava, sidra o champán.

La Puerta del Sol con el famoso reloj de la tradición.
Imagen: archivo propio.

El éxito de las uvas de la suerte es tal que se están creando otras costumbres a su sombra: en Madrid aprovechan el “ensayo general” del relojero para celebrar las preuvas, justo un día antes; en Salamanca, como contamos aquí, desde 2005 se celebra la Nochevieja Universitaria en la plaza mayor comiendo doce gominolas el penúltimo jueves lectivo de diciembre; en Bérchules (Granada) celebran su Nochevieja el primer sábado de agosto desde que el 31 de diciembre de 1994 sufrieron un apagón que les impidió cumplir con la tradición…

Y paro de contar o nos darán las uvas...

¡Feliz Año Nuevo!


domingo, 29 de septiembre de 2024

De la mitología a los superhéroes.

Desde los albores de los tiempos los seres humanos han buscado explicación a todo lo que les rodeaba. ¿Por qué el sol se desplaza en el cielo desde el amanecer hasta el ocaso? ¿Por qué hay estaciones? ¿Por qué se desatan las tormentas? Millones de preguntas.

Aquella imperiosa necesidad de encontrar respuestas nos llevó hasta los espíritus que habitaban en el cielo, en el árbol, en el mar… Y, entonces, se convirtieron en dioses. De ahí pasaron a formar lo que nosotros llamamos mitología. Hablamos de ella, la mayoría de las veces, sin pensar que se trataba de un conjunto de dioses en los que millones de personas creyeron durante muchos siglos. Cuando en 1913 una expedición consiguió coronar el monte Olimpo ya no quedaba nadie que creyera que los dioses griegos vivieran allí. Sin embargo, nuestro mundo tecnológico no ha podido borrar los mitos de la faz de la tierra. Siguen entre nosotros, se transforman y se actualizan porque todas las culturas necesitan sus mitos y porque a la humanidad le sigue encantando que le cuenten historias.

Símbolos de la cultura grecolatina.
Imagen: pinterest.

En opinión de algunos historiadores el siglo XX ha sido el más cruel que se ha vivido. Así que no debería extrañarnos que una sociedad joven, como la estadounidense, que había forjado su propia identidad sin el apoyo de una mitología antigua, afrontara su necesidad de protección apoyándose en una serie de personajes sobrehumanos. Es, incluso, lógico que enfrentaran los difíciles años treinta evadiéndose con las aventuras de estos héroes de papel.

Expedición al monte Olimpo (1913)
Imagen: dominio público.

Los superhéroes comenzaron como una moda, una evasión, un producto para consumir y tirar. Pero casi un siglo después continúan aquí y ya no son solo cómics o los cortos que se proyectaban antes de la película en los cines, ahora son toda una franquicia que gusta a personas de todas las generaciones.

Los creadores de los superhéroes conocían los mitos antiguos. Podríamos rastrear sus orígenes y sus signos de poder en la mitología de muchos lugares del mundo, pero, sobre todo, en la grecolatina.

Uno de los primeros en aparecer fue Superman, un extraterrestre que puede volar y tiene poderes especiales. Para vivir entre nosotros se disfraza de un hombre normal, un periodista algo torpe, pero que esconde un héroe en su interior, capaz de brindar protección al mundo. Primero un pasatiempo para niños, luego el sueño de muchas personas corrientes que confiaban en enfrentar sus miedos como un auténtico héroe. Superman llegó del cielo y representa a los dioses solares, tiene atributos de Zeus o de Apolo.

Batman, Superman y Wonder Woman.
Imagen: Pinterest.

Batman, el hombre murciélago, que se mueve en la noche, está relacionado con Hades, el dios del inframundo. En la mitología Zeus y Hades se enfrentaban en una lucha por la supremacía y en el cine hemos podido ver el enfrentamiento de Superman contra Batman. El hombre murciélago es el único de los héroes que no tiene superpoderes y esto despierta empatía en muchos seguidores.

Spiderman, el hombre araña, hunde sus raíces en la leyenda de Aracne, la joven tejedora que se atreve a rivalizar con Atenea y a la que la diosa castiga convirtiéndola en araña.

En la mitología grecorromana también se basan otros superhéroes. Wonder Woman es la amazona, Diana guerrera. Hulk, ese ser iracundo de fuerza descomunal es heredero directo del heroico Hércules. Aquaman no es otro que Poseidón o Neptuno, como queramos llamarlo. Y Flash tiene los atributos del viajero Hermes, el mensajero de los dioses.

Wonder Woman está inspirada en la diosa guerrera Diana.
Imagen: Pinterest.

Pero, incluso hay dioses que han pasado tal cual a la categoría de superhéroes. Quizá el caso más paradigmático sea Thor, el dios del trueno y la guerra en la mitología nórdica.

Así que podríamos decir que las historias de superhéroes son la mitología actual.


Imagen: I.A. Copilot.

viernes, 21 de julio de 2023

Clotilde y el rosal amarillo.

Todavía existen algunos enclaves donde el tiempo y el espacio quedan suspendidos y sus diferentes capas conviven en armonía. Hay algo de magia en lo que se proyecta con amor y también algo misterioso que transciende.

Conozco uno de esos lugares y cualquiera lo puede visitar. Es un oasis en mitad de la gran ciudad que tiene la apariencia de una casa con jardín de principios del siglo XX.

Jardín de la casa.
Pero aquel no es un jardín cualquiera. Su dueño viajó hasta la Alhambra para traer el mirto que rodea uno de los patios y plantó con sus propias manos los palmitos, los magnolios y el laurel con el que se coronaba a los poetas y deportistas en la antigüedad clásica.

Nunca fue reconocido como jardinero. Pero un corto paseo por allí te traslada al Generalife con su estanque rodeado por el seto de boj, a Medina Azahara al admirar los capiteles que coronan dos columnas y a los Reales Alcázares de Sevilla al escuchar el rumor de la fuente andalusí. Un solo lugar puede contener otros muchos, despertar tu curiosidad asomándote a los cristales de cien años de antigüedad que protegen la rotonda del salón y llevarte hasta la Fuente de las Confidencias. Confidencias inesperadas que suceden sin más.

Fuente de las Confidencias. 

Yo había llegado con el propósito de visitar la casa y la primera sorpresa me la llevé al acceder por el espléndido jardín. Pero cuando comencé a recorrer el hogar del cuidadoso artista, me tropecé con el retrato de su mujer. Fui buscándolo a él y me encontré con ella. Por supuesto que conocía a Clotilde, pero siempre la había visto a través de los ojos de su marido.

Libros.
Todo me gustó mucho. Había libros, una lámpara de su amigo Tiffany, muebles cuidados, terciopelos y antigüedades. Podías encontrarte una escultura romana y un momento más tarde una virgen medieval. Y objetos, muchos objetos que les habían pertenecido.

Lo más asombroso era la luz, la luz que desprendían las decenas de pinturas que adornaban las paredes y que eran un trocito de su añorado Mediterráneo metido entre cuatro paredes. No todo el mundo sería capaz de verla en un espacio cerrado, ni de sentir la misma brisa que sacudía las telas blancas y que olía a mar.

Y, de repente, las cartas que habían dejado ante los ojos indiscretos de quien quisiera leerlas. Dudé un momento. Entrar en el hogar de una familia siempre era acceder a su intimidad, pero leer su correspondencia suponía colarse en sus secretos pensamientos. Me acerqué despacio. ¿Tenía derecho a conocer sus confidencias? Me quedé de pie, mirando la caligrafía y, sin pretenderlo siquiera, pasé de observar el papel, la tinta y los trazos a leer las frases.

«Mi queridísimo Joaquín. No dudo ni me sorprende me digas que te hago falta, pues juzgo por mí y a mí me haces pero mucha; hoy hace sólo 8 días que te fuiste y a mí se me han hecho interminables (...) Muchos besos de tu feísima Clotilde.» Carta de Clotilde a Joaquín. Madrid, 8 de febrero 1908.

Clotilde conoció al amor de su vida cuando ambos eran dos adolescentes. Pero el trabajo lo llevó a tener que separarse de ella durante largas temporadas y entonces las cartas eran su nexo de unión. Él esperaba la misiva diaria de su mujer teniendo ya preparada la suya para entregarla al cartero. Le contaba cosas cotidianas y le hablaba de forma muy cariñosa. Ella se juzgaba duramente y se despedía como «tu fea». Durante las ausencias llegaron a escribirse 2000 cartas que guardaron cuidadosamente.

Era una mujer inteligente, con carácter, con tesón, elegante, amable y detallista. La persona que organizaba todo, llevaba las cuentas y se ocupaba de que nada le faltara a su marido aunque estuviera lejos. Para Joaquín ella lo era todo: su esposa, su amante, su amiga, la madre de sus hijos y su musa. Se sentía pesimista lejos de ella. Se amaron durante toda la vida.

«Cuan feliz sería si estuvieras conmigo... Ando cojo, me falta tu sereno juicio y tus apasionados besos, Dios querrá algún día que estas excursiones artísticas las hagamos siempre juntos». Carta de Joaquín a Clotilde, 6 de febrero de 1908.

Clotilde también le hablaba de cosas cotidianas y le contaba cómo estaba el jardín, especialmente el rosal amarillo que Joaquín había plantado y que ella cuidaba con mimo.

Levanté los ojos y miré el retrato de aquella gran mujer. Casi podía sentir su presencia.

—Dicen que la han visto, que sigue en esta casa me susurró otra persona que también estaba observando el cuadro.

Clotilde en la playa. 1904 

«Como tú, recuerdo casi con sentimiento el que nuestra vida no sea la que hace mucho tiempo, como era antes, en que siempre estaba contigo en el estudio, te servía de modelo, y luego hacíamos nuestros paseos, antes de cenar, comiendo castañas o quisquillas, y que realmente pocas horas estábamos separados; pero que se va a hacer, los tiempos cambian, los hijos crecen y las obligaciones son otras y aunque nuestros corazones sigan tan jóvenes o más que entonces, las circunstancias son otras y la vida no puede ser la misma; puede que con el tiempo cuando seamos viejos, podamos hacer algo de aquella vida.» Carta de Clotilde a Joaquín, Madrid, 23 de febrero 1908

Salí al hermoso jardín y paseé de nuevo entre la vegetación. La pérgola de estilo italiano se recortaba entre el verdor. Clotilde y su familia habían pasado tantas tardes sentados allí charlando que yo también tomé una de las sillas de forja y traté de escuchar el eco de otro tiempo acariciando el presente. Era un paso más después de haber leído sus cartas. Esperé mientras buscaba con la mirada, escudriñando todas las plantas. Esperé pero nada pasó y busqué algo que echaba de menos…

Joaquín y Clotilde.

—Vamos a cerrarme indicó el guarda.

—¿Dónde está el rosal amarillo del que Clotilde hablaba en tantas de sus cartas? No lo veo.

—Ninguno de los actuales trabajadores lo conocimosmurmuró—. Dicen que cuando Sorolla murió el rosal enfermó. Y Cuando falleció Clotilde, el rosal se marchitó. Eso fue en 1929.

Lo miré impresionada y asentí. No podía ser de otra manera.

Rosal amarillo. Joaquín Sorolla.

El lugar que se describe es el Museo Sorolla (Madrid) y las fotografías están realizadas en el jardín y en el interior de la casa en una de mis visitas. La historia de amor es la de Joaquín Sorolla y Clotilde García del Castillo. Las cartas están recopiladas en varios epistolarios.

Lee un resumen de la vida y obra de Joaquín Sorolla aquí.

viernes, 23 de junio de 2023

Los museos de Picasso en España.

Como contábamos aquí, este año se conmemora el 50 aniversario del fallecimiento de Picasso y el mundo le rinde homenaje. Los ministros de cultura de Francia y España hicieron una rueda de prensa en el museo Reina Sofía, delante del cuadro Guernica, para anunciar la Celebración Picasso 1973-2023 o el Año Picasso como también se le conoce. Pero no solo podremos acercarnos a su figura en estos dos países, también participarán Estados Unidos, Alemania, Suiza, Mónaco, Bélgica y Rumanía.

La obra de Picasso es muy extensa y se encuentra repartida en instituciones, colecciones privadas, importantes museos y, sobre todo, en los Museos Picasso que hay en el mundo. Serán ellos los encargados de exponer sus obras, llevar a cabo conferencias y hacer un recorrido historiográfico por la vida y obra del artista.

Museo Picasso. Málaga.
Imagen: Wikipedia.

Queríamos hablar aquí sobre los Museos Picasso de España y sobre las instrucciones que el autor dejó para el Guernica. Seguiremos un orden cronológico.

Siempre fue difícil crear un Museo Picasso en España debido a que las ideas políticas del artista chocaban contra las imperantes en el país durante buena parte del siglo XX. El asunto se materializó en todo lo que rodeaba al Guernica pero se extendió al resto de la obra.

Encargado por el gobierno de la Segunda República Española en 1937, Guernica fue un mural para la Exposición Internacional de París que representaba el horror de la Guerra Civil Española. Derrotada la República e instaurado el nuevo régimen político, Picasso pensó en poner a buen recaudo su obra. El mural participó en una exposición itinerante por Europa y, cuando terminó, el artista entregó esta obra al Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMa) para su exhibición y custodia. Aunque fue prestado para otras exposiciones por América y Europa, el Guernica siempre volvía al MoMA y en 1958 se decidió que ya no se movería de allí. Sin embargo, Picasso tenía otros planes para él. Quería que la obra perteneciera al pueblo español pero solo permitiría que regresara cuando su país fuera una democracia y así lo dejó en su testamento.

Primeros intentos y creación del Museo Picasso de Barcelona.

En 1953 Juan Temboury se puso en contacto con Picasso para pedirle que donara alguno de sus cuadros al museo de Bellas Artes de Málaga. A Pablo le ilusionó tanto la idea que expresó su deseo de enviar dos camiones repletos. Esto hubiera convertido a Málaga en la primera ciudad del mundo en tener un Museo Picasso, pero los planes se vieron frustrados cuando las autoridades, contrarias a las ideas políticas del artista, rechazaron el proyecto.

La frustración de aquella primera idea, hizo que en 1960 Jaime Sabartés, amigo y secretario de Picasso, con consentimiento del artista, decidiera donar su colección personal al Ayuntamiento de Barcelona. El gobierno volvió a oponerse, pero el alcalde de la ciudad decidió desobedecerlos y en 1963 se inauguró con el nombre de Colección Sabartés. En 1970 la familia entregó más obras al museo y con el paso del tiempo se amplió con la adquisición de palacios en la misma calle Montcada hasta que tuvo su forma actual y pudo llamarse Museu Picasso, el más importante de España dedicado en exclusiva a este artista.

Imagen: Uayebt. En Flickr.
Museu Picasso. Barcelona.
Imagen: Uayebt. En Flickr.

El regreso de Guernica.

Ese mismo año 1970, aún en vida de Picasso y sin que el país fuera una democracia, un grupo de juristas españoles solicitaron que se trasladara el Guernica desde el MoMA al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. En aquel momento la obra ya no representaba la Guerra Civil Española, sino un alegato contra todas las guerras. La propuesta fue rechazada.

En 1980 ya se cumplía la condición impuesta por Picasso y el gobierno español solicitó que el MoMA entregara el Guernica. Tras llegar a un acuerdo secreto, a las autoridades se le presentó un nuevo problema: ¿cuál sería el destino del icónico mural? Picasso había expresado su deseo de que fuera al Museo del Prado. Quería que se expusiera junto a las obras de los artistas que admiraba, en el museo que tantas veces había visitado en su juventud y del que, paradójicamente, seguía siendo director honorífico aún después de su muerte porque nadie había revocado su nombramiento. Pero se planteó la posibilidad de llevarlo a Barcelona, donde estaba el Museo Picasso más importante de España, a Málaga por ser su tierra natal o a Guernica que lo reclamaba como parte de su historia y su patrimonio.

El 8 de septiembre de 1981, cuando el MoMA clausuró la exposición especial dedicada al Guernica y cerró sus puertas, los preparativos trazados sobre papel comenzaron a materializarse. La pintura se encontraba en mal estado y tenía que ser embalada con muchísimo cuidado. Su sala blanca, dedicada exclusivamente a ella, quedaría vacía durante poco tiempo, ya que se destinaría a las obras de Jackson Pollock, precisamente el artista que Picasso nunca llegó a comprender y al que se refería cuando le decía a Matisse que ellos habían abierto el camino y los demás solo los habían seguido. El MoMA sigue conservando en la actualidad varias obras de Picasso en sus fondos.

Los responsables del MoMA dejaron marchar una de las piezas más importantes de su museo, la obra que el mismo Picasso había pedido que custodiaran hasta que España se convirtiera en una democracia. Los españoles que presenciaron aquel momento llegaron a decir que regresaba el último de los exiliados. El avión aterrizó en Madrid el 10 de septiembre. La prensa esperaba a pie de pista y aplaudieron al ver bajar la caja que contenía el Guernica. Escoltado, el mural y sus bocetos, llegaron al Casón del Buen Retiro, anexo del Museo del Prado donde fue expuesto hasta que el 26 de julio de 1992 se llevó a su destino definitivo: el Museo Reina Sofía de Madrid.


Guernica.
Imagen: Antonio Marín Segovia en Flickr.

Museo Picasso-Colección Eugenio Arias.

Picasso era un hombre generoso con sus amistades. Había conocido a Eugenio Arias en Francia y se había convertido en su barbero y amigo. A lo largo de 25 años, Picasso fue regalándole dibujos, cerámicas, fotografías y libros dedicados. Cuando Eugenio Arias regresó de su exilio trajo su colección privada con él. En 1982 decidió cederla a su localidad natal, Buitrago del Lozoya, donde en 1985 se inauguró el Museo Picasso. 

Museo Casa Natal Picasso. Málaga.

Escultura de Picasso junto
 al Museo Casa Natal
de Málaga.
Imagen: archivo personal.
Pablo Ruiz Picasso nació en el número 15 de la Plaza de la Merced en Málaga. Lugar que fue declarado Monumento Histórico-Artístico de Interés Nacional en 1983. En 1988 se creó la Fundación Pablo Ruiz Picasso que en 1991 quedó inscrito dentro del Sistema Español de Museos como Museo Casa Natal Picasso. En principio se limitó a la primera planta, pero luego se amplió a todo el edificio y se adquirió también el número 13 para utilizarla como Sala de Exposiciones. El edificio fue rehabilitado, reformado e inaugurado en 1998. Actualmente se puede visitar la vivienda donde nació el artista, ver habitaciones y dependencias y contemplar exposiciones de sus dibujos. Estudiosos de su figuran acuden también para consultar bibliografía sobre el artista.

Casa Museo Picasso. A Coruña.

La familia Ruiz Picasso se trasladó a la ciudad por motivos económicos. Pablo era consciente de la tristeza de su padre que se quejaba continuamente de que allí no tenían «ni amigos, ni toros, ni Málaga».

La casa en la que residieron desde 1891 a 1895 se convirtió en museo en 2002. Conserva parte del mobiliario de la época y expone reproducciones de algunas de sus obras y de las de su padre. A Coruña fue la ciudad que vio la primera exposición de un Picasso aún niño y sus numerosas interpretaciones sobre la Torre de Hércules.

Museo Picasso. Málaga.

Hubo que esperar a 1996 para que esa donación que Juan Temboury había propuesto a Picasso se retomara. El lugar elegido para ubicar las obras fue el Palacio de los Condes de Buenavista (construcción del siglo XVI en estilo renacentista). Durante la segunda mitad del siglo XX fue Museo de Bellas Artes y allí se exponían lienzos de Degrain y otros artistas, algunos de ellos amigos de su padre y que Picasso conocía. Pablo quería que sus obras se exhibieran en tan emblemático palacio y, tras las donaciones de Christine Ruiz-Picasso y Bernard Ruiz-Picasso (nuera y nieto respectivamente del artista), se hizo evidente que había que cumplir esos deseos y que el palacio debía dedicarse exclusivamente al genio malagueño. Para ello había que cerrarlo al público, intervenir, restaurar y ampliar el edificio. Pero también había que reubicar los cuadros del Museo de Bellas Artes en otro lugar.

Hubo división de opiniones entre los malagueños. Estaban ilusionados con tener un Museo Picasso, pero querían una ubicación definitiva y digna para los cuadros del Museo de Bellas Artes. Una parte de las obras fueron exhibidas en algunas salas del Palacio de la Aduana (construcción del siglo XVIII en estilo neoclásico) pero, otros fueron almacenados. El pueblo hizo manifestaciones, recogió firmas y se organizó en plataformas como «La Aduana para Málaga».

Mientras todo esto sucedía, en las obras que se llevaban a cabo en el Palacio de los Condes de Buenavista, se fueron descubriendo restos arqueológicos de distintas épocas hasta acceder a la muralla de la Malaka fenicia, actualmente visitable en el sótano del palacio.

Patio del palacio de los condes de Buenavista.
Museo Picasso. Málaga.
Imagen: Wikipedia

Por fin, en octubre de 2003, Málaga pudo inaugurar su Museo Picasso. Había costado medio siglo, pero el proyecto que Picasso y Juan Temboury habían soñado en 1953 se hacía realidad. Ellos ya no estaban para verlo, pero Málaga lo celebró a lo grande.

Respecto a la ubicación de los cuadros que antiguamente había acogido el palacio, los malagueños consiguieron que en 2005 se aprobara el proyecto y restauración del Palacio de la Aduana para uso museístico y fue aún mejor de lo que habían imaginado. Se inauguró en 2016 como Museo de Málaga, el más grande de Andalucía, albergando las obras del antiguo Museo de Bellas Artes y del Museo Arqueológico Provincial.

No obstante, el museo más importante del mundo dedicado al artista malagueño no se encuentra en España, sino en Francia, donde vivió gran parte de su vida. Está en el Hotel Salé y fue abierto al público en 1985. Es el Museo Picasso de París.

sábado, 27 de mayo de 2023

Picasso. Aniversario 1973-2023.

El día 25 de octubre de 1881 vino al mundo en Málaga el primero de los tres hijos del matrimonio formado por José Ruiz y Blasco y María Picasso López. El bebé no respiraba y fue el humo del puro de su tío, oportunamente dirigido a su rostro, el que le hizo toser y llorar.

Aunque lo bautizaron con diez nombres, se le conoció siempre por el primero y todos lo llamaban Pablo Ruiz Picasso. Fue un hombre con luces y sombras, un genio que estaba llamado a revolucionar el arte del siglo XX. Y, como una señal, la primera palabra que pronunció fue «piz» pidiendo que le dieran un lápiz.

Picasso siempre está presente en las conversaciones sobre arte, pero 2023 estará repleto de conferencias y exposiciones sobre su vida y su obra. Es la Celebración Picasso 1973-2023 o el Año Picasso y se conmemora el 50 aniversario de su fallecimiento. Los gobiernos de España y Francia han acordado trabajar conjuntamente en los homenajes, aunque también participarán otros países.

Su obra es mundialmente conocida y tenemos muchos datos sobre su vida: hay multitud de publicaciones, libros, películas y series. Pero también hay aspectos menos conocidos y de ellos nos gustaría hablar aquí.

Su padre, José Ruiz era un pintor especializado en paisajes, bodegones y palomas. Fue profesor de dibujo en la Real Academia de Bellas Artes de San Telmo y conservador del Museo de Bellas Artes de Málaga. Le unía una estrecha amistad con otros artistas de la época como Muñoz Degrain.

El 25 de diciembre de 1884 un terremoto sacudió Málaga alertando a toda la población. Los Ruiz Picasso vivían en las llamadas Casas de Campos, en la plaza de la Merced, hoy sede del Museo Casa Natal Picasso. A José le pareció seguro trasladar a su esposa nuevamente embarazada y a toda su familia a la casa de Degrain más sólida al estar «contra el monte». Su amigo estaba en el extranjero, pero su mujer les abrió las puertas de su hogar y asistió en el parto a María, que aquella misma noche dio a luz a su hija Lolita, a la que apodaron «la terremótica». Diariamente Málaga se sobresaltaba con nuevas réplicas hasta que cesaron el día 6 de enero de 1885. 

Escultura de Picasso en la plaza de la Merced
 con su Museo Casa Natal al fondo (Málaga).
Foto: archivo personal.

En un primer momento, Degrain no confiaba en el talento de Pablito. Lo había visto mezclar pinturas en su taller y le había dicho a José que su hijo no sería pintor. Pero no tardó en reconocer su error y proponerle a su amigo que lo matriculara en la Escuela de Bellas Artes de Málaga. Su propio padre y Degrain fueron los primeros maestros del pequeño Pablo y los que lo animaron a dedicarse a la pintura. Picasso comenzó a dibujar al estilo académico, inspirado por los grandes pintores españoles y por el arte Sacro. Más tarde reconocería cómo le habían influenciado Velázquez y El Greco. Pero siempre le inspiró su mar Mediterráneo, la mitología, el arte íbero, la tauromaquia, las guitarras y las mujeres.

Hubo momentos muy importantes en su primera juventud. Su padre, por cuestiones económicas, se presentó a la plaza de profesor de Bellas Artes en La Coruña y toda la familia, excepto Pablo, vivió con tristeza la mudanza. A sus 10 años empezó a sentirse seguro de su arte y a los 13 consiguió hacer su primera exposición. Continuó sus estudios en Madrid, donde obtuvo permiso para copiar las obras del Museo del Prado, y en Barcelona, ciudad a la que le unió una relación muy estrecha. Pero lo que más le marcó fue su vida en París y el descubrimiento de las obras de su admirado Cézanne.

Wikipedia
Puerta de Velázquez. Museo del Prado (Madrid)
Imagen: wikipedia.

No todo era el ambiente bohemio, los amigos, las exposiciones, los marchantes y las mujeres. Picasso sufrió pérdidas que cargó sobre sus hombros y que influenciaron su carácter y su arte. La primera de ellas sucedió en su adolescencia, cuando aún vivía en La Coruña: su hermana menor enfermó gravemente de difteria. Pablo, entre oraciones, hizo una promesa: si Conchita se curaba, él abandonaría la pintura. La pequeña murió y Picasso tuvo la dolorosa sensación de que su arte había quedado por encima de la vida de su hermana. Ya en Barcelona y París sufrió por el suicidio de dos de sus grandes amigos y su estado de ánimo se reflejó en sus pinturas. 

La firma de Pablo fue cambiando con el paso del tiempo sin que hubiera ninguna ruptura con su padre, como algunos han creído ver. Pasó de Pablo Ruiz Picasso, a Pablo R. Picasso, para luego ser Pablo Picasso y finalmente Picasso. 

Los críticos han dividido en etapas su obra: la etapa azul de figuras alargadas y tristes donde predomina ese color; la etapa rosa donde los tonos pastel dibujaban un mundo circense; la etapa negra y oscura donde exploró el arte africano. Y después de aquello el cubismo. El periodo cubista se divide a su vez en tres etapas. No se detuvo aquí y continuó tocando otros estilos: neoclasicismo, surrealismo y expresionismo.

El cubismo supone un punto de inflexión en el arte. Buscaba descomponer todo en figuras geométricas y mostrar el objeto desde diferentes perspectivas al mismo tiempo. Picasso dijo en una ocasión que pensaba que un bebé veía la cara de su madre por partes, nunca completa, porque es demasiado grande para abarcarla en solo una mirada.

La obra que inauguró el cubismo fue Las señoritas de Aviñón (1907). Picasso trabajaba sobre el óleo incansablemente, modificando las figuras, dibujando rostros influenciados por el arte íbero y por las máscaras africanas. Sentía, como confesó más tarde, que debía despertar a la gente con su arte, hacerlos comprender que vivían en un mundo distinto al que ellos creían, un mundo nada tranquilizador. Siempre quiso provocar las emociones del observador y que nadie se explicara cómo había logrado pintar su cuadros.

Thomas Hawk. Publciada en Flickr.
Las señoritas de Aviñón (1907).
Imagen: Thomas Hawk. Publicada en Flickr.

Fascinado por el arte íbero, no dudo en comprar, por mediación de Apollinaire, dos cabezas íberas robadas del Museo del Louvre y que mantuvo en su estudio. 

A algunos de sus amigos no les gustaba Las señoritas de Aviñón y estaban preocupados por el pintor. Pensaron que estaba llevando las cosas demasiado lejos y temían que si el proyecto fracasaba, Picasso se hundiera. Las críticas fueron dispares, pero Picasso siguió explorando este tipo de arte que inspiró a otros pintores y que hizo que las vanguardias artísticas rompieran con el arte figurativo.

Picasso trabajó con Braque y juntos formularon los principios del cubismo en 1908. Pero en el Salón de los Independientes de aquel año Derain y Braque presentaron obras cubistas sin mencionar a Picasso, cosa que enfureció al pintor malagueño. Aquello no evitó que Braque presentara un paisaje cubista al Salón de Otoño que Matisse, miembro del jurado, rechazó. Fue el propio Matisse el que bautizó al movimiento como cubista al hablar de él. La rivalidad entre Matisse y Picasso era manifiesta, sus burlas constantes, pero se admiraban mutuamente y hablaban con frecuencia.

Superado aquel bache en su amistad, Picasso y Braque trabajaron juntos de forma tan febril que no firmaron sus obras y resulta difícil distinguirlas.

En agosto de 1911 el Robo del siglo aparece en la portada de todos los diarios: la Gioconda había desaparecido del Museo del Louvre. Picasso temió ser relacionado con el robo porque las cabezas íberas robadas en el Louvre seguían en su estudio. Sus peores presagios se cumplieron cuando la policía lo arrestó al mes siguiente. Su amigo Apollinaire lo había delatado. Ambos pasaron unos días en el calabozo y pagaron una multa, pero consiguieron demostrar que no tenían nada que ver con el robo de la Mona Lisa.

Picasso siguió cultivando su arte y diversificando su obra. No podía parar de dibujar, hasta cuando se sentaba a tomar un café dejaba dibujos en las bandejas de los pasteles. También cultivó el grabado, la ilustración de libros, hizo cerámicas, esculturas, escribió poesía y teatro, diseñó vestuario y decorados para obras teatrales y danza.  

En 1936 Manuel Azaña le pidió que fuera director del Museo del Prado y Picasso aceptó el cargo, aunque nunca pudo ejercer a causa de la Guerra Civil Española y el posterior régimen político. Sin embargo, nadie lo destituyó y él comentaba con humor, muchos años después, que seguía siendo el director honorífico del más importante museo español.

En 1937 le pidieron que pintara un gran mural para representar a España en la Exposición Internacional de París, pero dudó antes de aceptar el encargo. En abril los alemanes e italianos bombardearon la localidad vasca de Guernica y Picasso decidió que ese sería el tema de su mural. Fue un proceso difícil y frenético que tenemos documentado por las fotos de Dora Maar y del que conservamos numerosos bocetos preparatorios. El Guernica, mezcla de cubismo y expresionismo, es un alegato contra la guerra y la obra cumbre del artista. Consciente de ello, dejó instrucciones precisas en cartas y en su testamento sobre qué hacer con el mural.

Antonio Marín Segovia. Publicada en Flickr.
Guernica.
Imagen: Antonio Marín Segovia. Publicada en Flickr.

Picasso nunca dejó de trabajar. Es uno de los artistas más prolíficos que han existido nunca. Tenía tantas obras que cuando llenaba una de sus casas, se mudaba a otra. 

Su figura siempre fue controvertida, su relación con las mujeres difícil. Sus esposas y amantes eran sus musas, pero las trataba con crueldad. Estaba comprometido con sus ideales políticos y defendía la paz. Tenía un profundo conocimiento del arte y supo beber de los clásicos para romper con lo establecido. Creía que el arte verdadero era el que siempre estaba vigente.

Junto a sus contemporáneos tuvo que lidiar contra la incomprensión de muchas personas, incluso de algunos intelectuales norteamericanos que llegaron a afirmar que el cubismo y el expresionismo destruían la moral y que algunos cuadros modernos eran una forma de espionaje ya que, debidamente interpretados, revelaban los puntos débiles de las defensas norteamericanas. Por fortuna, no todo el mundo compartía esas opiniones.

En 1950 le propusieron a Picasso hacer una retrospectiva de su obra y aquello le hizo sentir que ya lo estaban dando por muerto. Hombre de carácter, se revolvió contra la idea y le dijo a Matisse que ellos eran los líderes de la revolución, que los artistas de la nueva guardia solo los habían seguido y que él continuaría luchando contra ellos porque seguía vivo.

En los años 60, la opinión general lo veía como incapaz de sintonizar con la contemporaneidad. Entonces, Picasso decidió aislarse del mundo en su residencia francesa y rodearse solo de su familia y amigos. Tenía cuatro hijos de tres mujeres distintas.

En la última etapa de su vida se dejó vencer por el mal humor y las aprensiones. El miedo a la muerte iba haciéndose más intenso. Cuando le comunicaron el fallecimiento de Matisse, fingió que no lo había oído, aunque se lo repitieron varias veces. Picasso tenía muchos pájaros y los cuidaba. Su última esposa, Jacqueline, se encargaba de ocultarle la muerte de alguno de ellos, cambiándolo por otro joven. Picasso llego a decir que sus pájaros eran inmortales.

Picasso murió el 8 de abril de 1973 en Mougins (Francia) cuando contaba 91 años de edad.

Siempre será recordado como el genio que cambió el arte y su obra sigue plenamente vigente. Pero en su vida se enfrentó a personas que llegaron a reprocharle que pintaba como un niño.

En aprender a pintar como los pintores del Renacimiento tardé unos años; pintar como los niños me llevó toda la vida.

 

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