Todos
los años se celebran multitud de aniversarios de todo tipo y no es nuestro
propósito reseñarlos todos aquí, pero sí queremos mencionar algunos destacados
en este 2021. Ya hemos hablado del aniversario de la fundación de Venecia, del
comienzo de la construcción de la catedral de Burgos, del robo de la Gioconda y
ahora vamos a tratar, resumidamente, dos más de carácter artístico que nos
parecen interesantes:
80 aniversario del regreso de la Dama de Elche a España.
El
pasado mes de febrero se cumplieron 80 años de la recuperación de la Dama de Elche , junto a otras piezas, en un intercambio de arte entre España y
Francia.
La Dama
de Elche es un busto de piedra caliza de 56 centímetros de alto y 65 kilos de
peso datada entre los siglos V y IV a. C.
La Dama de Elche como está expuesta en el Museo Arqueológico Nacional (Madrid). Imagen: archivo personal. |
Son
muchos los misterios que rodean su origen, identidad, significado y
descubrimiento (fue hallada protegida por losas y tierra de tal manera que todo
apunta a que fue escondida en algún momento de su historia), parece ser que
pudo ser utilizada como urna cineraria, que estuvo policromada y con los ojos
rellenos de pasta vítrea.
Este
tesoro íbero fue descubierto el 4 de agosto de 1897 por un joven campesino de
La Alcudia mientras trabajaba la tierra. El dueño de la finca la vendió pocos
días después al hispanista francés Pierre París por 4000 francos (5200 pesetas
o 31 euros actuales) que se la llevó al Museo del Louvre. Fue allí donde le
cambiaron el nombre de Reina Mora
(como se la conocía en España) por Dama
de Elche. En el prestigioso museo pasó nuestra Dama 44 años, con una breve
ausencia durante la Segunda Guerra Mundial al ser trasladada al castillo de
Montauban con otras piezas para su salvaguarda.
Los
gobiernos español y francés acordaron el intercambio de varias obras de arte en
1940. Francia devolvía a España la Inmaculada
Concepción de los Venerables de Murillo y 58.000 manuscritos del Archivo de
Simancas que habían sido expoliados por
los generales de Napoleón, así como la
mayor parte del tesoro de Guarrazar y la Dama de Elche. España le entregaba a
cambio varias obras, entre las que se encontraban el retrato de Antonio de Covarrubias de El Greco, el retrato de Mariana de Austria del taller de Velázquez y el tapiz La riña en la Venta
Nueva de Goya.
En
febrero de 1941 regresaba la Dama de Elche a España, pero lo hizo a Madrid,
puesto que el Museo del Prado la había solicitado en compensación por las obras
que había perdido en el intercambio. Allí tuvo un lugar privilegiado hasta que
en 1971 fue trasladada al Museo Arqueológico Nacional donde puede visitarse en
la actualidad. Por su parte el Museo del Louvre no quedó nada conforme con el
trato e interrumpió sus relaciones institucionales con España hasta 1965.
Elche ha reclamado que le sea devuelta su Dama más famosa. Pero solo regresó a su tierra para una exposición de 15 días en 1965 y otra de 6 meses en el 2006.
50 aniversario del descubrimiento de la
Dama de Baza
La
Dama de Baza es una escultura exenta íbera de piedra caliza de 1,33 metros de
altura que data de la primera mitad del siglo IV a.C. Cumplía la función de
urna cineraria donde se han encontrado los restos de la persona que,
probablemente, representa: una mujer de la aristocracia de Basti (Baza) con
atributos de divinidad.
El
descubrimiento de la Dama de Baza fue fruto de la excavación arqueológica de la
necrópolis en Baza (Granada) dirigida por el profesor Francisco Presedo Velo.
El
19 de julio de 1971 Manolo Martínez excavaba en la que posteriormente sería la
tumba 155 cuando su pico desprendió una piedra policromada. Rápidamente se la
enseñó a Baldomero Álvarez que acudió a retirar la tierra con sumo cuidado
hasta que, ante su sorpresa, apareció el rostro de una dama perfectamente maquillada
y tan bien conseguida que parecía que estaba viva.
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Reconstrucción ideal de la Dama de Baza. Autoría Ramón L. Pérez. |
Estaba magníficamente policromada, conservada entre las capas de tierra y contextualizada con un rico ajuar de cerámica orientalizante y piezas de metal entre las que se encontraban cuatro panoplias de guerrero que aportaron gran información sobre el ritual funerario.
Los arqueólogos tardaron dos días en limpiar la escultura y poder sacarla por lo que los libros datan el hallazgo el día 21 o 22 de julio. Intentaron proteger la pieza pero el brusco cambio de temperatura y humedad entre el interior de la tierra donde llevaba 2.500 años y la exposición al aire veraniego hicieron que comenzara a perder sus colores. Presedo utilizo los conocimientos que había adquirido en las excavaciones en Egipto para lograr fijar parte de esta policromía que es la que podemos observar hoy en día.
En
toda la comarca se corrió la voz de que se había encontrado algo muy importante
en el Cerro del Santuario. No se permitió el acceso, pero un clamor pedía que
la Dama de Baza se quedara en su tierra. Sin embargo, pronto se la trasladó al
Museo Arqueológico Provincial para su restauración y conservación y luego se
llevó a Madrid y se instaló en el Museo Arqueológico Nacional.
Baza
ha pedido varias veces que se le devuelva su Dama. Conscientes de la delicadeza
de la pieza, han construido un Museo Arqueológico y han acondicionado una sala
con los niveles de temperatura y humedad óptimos para la conservación de la
Dama de Baza. Pero no han conseguido una respuesta afirmativa. Allí tienen una
réplica de su Dama, al igual que podemos encontrar otra en el centro de
interpretación junto al yacimiento que la reproduce con todos los objetos del
ajuar funerario con el que se encontró.
Baza
sigue esperando que la Dama vuelva a su tierra, aunque sea en préstamo
temporal, pero el traslado es tan complejo, peligroso y caro que se
desaconseja.
La Dama de Baza como está expuesta en el Museo Arqueológico Nacional (Madrid). Imagen. archivo personal. |