Muchos historiadores lo consideran el
primer artista moderno. Los mismos vanguardistas del siglo XX lo vieron como
precursor del impresionismo, el expresionismo y el surrealismo.
Francisco de Goya nació en
Fuendetodos (Zaragoza) en 1746. Siempre tuvo inclinación a la pintura aunque fue
acumulando fracasos en su juventud y a muchos no les gustó la cúpula que pinto
en la basílica del Pilar de Zaragoza.
Cúpula pintada por Goya en la basílica del Pilar (Zaragoza). Foto: archivo propio. |
Su viaje a Italia lo marcó y poco tiempo después de regresar a Madrid se convirtió en contertulio de los neoclásicos donde conoció a afrancesados y se posicionó a favor de los principios de la Ilustración. En aquella época consiguió el encargo de diseñar cartones para la Real Fábrica de Tapices de Madrid donde pintó escenas costumbristas como El columpio o El quitasol.
Después de superar una grave
enfermedad, recibió encargos del futuro Carlos IV y pudo acceder a las
colecciones reales donde contempló la obra de Velázquez, al que admiraba
profundamente.
Ya era un afamado retratista al que
todos llamaban don Paco cuando en 1789 se convirtió en pintor de cámara de los
reyes Carlos IV y María Luisa de Parma.
En 1792 sufrió una grave enfermedad
que le produjo problemas de equilibrio y visión de los que consiguió recuperarse,
pero le quedó una completa falta de audición que le cambio la vida y el carácter.
Los problemas para comunicarse le obligaron a abandonar la dirección de la Real
Academia de Bellas Artes de San Fernando en 1797 y la Real Fábrica de Tapices.
Pero siguió pintando.
En aquellos años su amistad con la
Duquesa de Alba fue muy comentada en los mentideros de la corte y eso llevó a
la idea de que era ella La maja desnuda. Poco
después pintó La maja vestida. Ambas
fueron un encargo de Godoy, primer ministro de Carlos IV, que las tenía en sus estancias
privadas junto a la Venus del Espejo de
Velázquez y otro desnudo de Tiziano. Se dice que La maja desnuda estaba escondida tras La maja vestida y mediante un mecanismo Godoy podía mostrar una u
otra a conveniencia. La identidad de la que se llamaba la gitana no está probada ya que otra versión asegura que la
retratada es Pepita Tudó amante y luego esposa de Godoy. Lo cierto es que la
obra puso a Goya en el punto de mira del Tribunal de la Santa Inquisición. El
pintor tuvo que retirar de la venta una serie de Caprichos de tono crítico, satírico e irreverente para evitarse más
problemas y dejarlos solo para un grupo de confianza.
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La maja vestida. Goya. Foto: Museo del Prado. Wikipedia. Dominio público. |
Aunque, en 1808 fue testigo de los combates
que tuvieron lugar en Madrid, tuvo que jurar fidelidad a José Bonaparte,
retratar a sus ministros y hacer un catálogo de cuadros de la colección real
que los franceses planeaban llevarse al museo del Louvre.
Terminada la guerra, Goya pasó con
éxito la depuración de funcionarios al servicio del gobierno francés. La
Regencia le encargó en 1814 que pintara dos lienzos sobre los acontecimientos
acaecidos y Goya presentó su Dos de mayo
también conocido como La carga de los
mamelucos en la Puerta del Sol de Madrid y Tres de mayo o Los
fusilamientos del 3 de mayo en la montaña del Príncipe Pío de Madrid.
También retrató la contienda en su serie
de grabados Los desastres de la guerra.
Se decía de él que era un hombre
valiente, baturro, tacaño, egocéntrico y malhumorado. Su sordera, la pérdida de
su esposa y los problemas de salud posteriores lo transformaron en un hombre
solitario, introvertido y huraño. Todo su pesimismo y desilusión impregnaron
las obras de su siguiente etapa. Así lo atestiguan las catorce pinturas con las
que decoró las paredes de su villa que, más tarde, recibirían el nombre de Pinturas Negras y su casa, la Quinta del
Sordo. Actualmente pueden contemplarse en el Museo del Prado después de que
Salvador Martínez-Cubells las trasladara a lienzo en 1874.
La llegada de los Cien Mil Hijos de San Luis lo obligó a huir a Burdeos. Solo regresaría a Madrid durante dos meses, para luego volver a marcharse a Francia, donde murió en 1828. Hubo que esperar a 1899 para que sus restos fueran trasladados a la ermita de San Antonio de la Florida (Madrid) cuyos frescos había pintado él mismo en 1798.
Goya es admirado en el mundo entero, son muchos los museos que se precian de tener alguna de sus obras y que harán algún acto especialmente dedicado a él este año. Solo el Museo del Prado posee más de mil obras del pintor. En Fuendetodos nos invitan a visitar la casa natal de Goya. En Zaragoza se celebran muchos eventos conmemorativos, en las propias calles que tendrán Figuras de Goya decoradas por artistas aragoneses, en el Museo Goya donde habrá exhibiciones de sus obras y en el Museo de Zaragoza donde podremos disfrutar de la exposición Goya en el Grand Tour desde diciembre de 2021 a marzo de 2022.
Escultura de Goya ante la ermita de San Antonio de la Florida (Madrid). Foto: archivo propio. |