Arys,
una muchacha griega que acaba de cumplir 18 años, recibe una larga carta ilustrada
de su tía favorita donde rememora el viaje que realizaron la primavera de 2016
por el sur de Francia y el norte de España recorriendo en coche los principales
santuarios rupestres, topándose con la Dansa de la Mort en Verges o revisando
el Beato de la catedral de Gerona.
La
misiva, escrita a la vieja usanza para no recurrir a medios digitales que
pronto quedarán obsoletos, lleva una revelación sorprendente, un mensaje de
esperanza y la misión de preservar los conocimientos y transmitirlos a las
futuras generaciones.
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El mensaje de Pandora. Siempre que un dogma cae, un nuevo mundo nace. |
El Mensaje de Pandora
es una obra a caballo entre el ensayo y la novela epistolar que Javier Sierra
escribió durante el confinamiento de la pandemia de 2020. La carta es el hilo conductor
para recordarnos la historia de algunas pandemias (la peste del siglo XIV, la
gripe de 1918 y la COVID-19) y transportarnos por diferentes mitos (la caja de
Pandora), filosofías (la anamnesis enunciada por Parménides) y teorías
científicas formuladas por Francis Crick (premio Nobel de Medicina en 1962),
Fred Hoyle o Wickramasinghe sobre la panspermia dirigida.
La
Tierra ha sufrido epidemias desde que la humanidad (por regalo de los dioses o
por invención propia) comenzó a cultivar la tierra y a domesticar el ganado. La
mayoría de los científicos están de acuerdo en que las enfermedades que nos
asolan desde la prehistoria se deben a nuestra estrecha convivencia con los
animales y a los virus zoonóticos que saltaron del animal a la persona.
Pero
otros también piensan que los 100.000 kilos de polvo estelar que caen sobre la
Tierra cada día transportan materia viva que puede infectar nuestro planeta. Así
habría surgido la vida saltando de mundo en mundo, pero también la enfermedad
caída del cielo.
Ya
lo sabían los antiguos que lo incorporaron en sus mitos, muchos de los cuales
han perdurado hasta nuestros días como meras fábulas de las que hemos olvidado
su verdadero significado. ¿Será casualidad que los meteoritos estén en el
relato de la creación de la Tierra en muchas culturas antiguas?
El
libro está lleno de metáforas y nada aparece por casualidad, todo tiene su
intencionalidad, como las bellas ilustraciones que acompañan al texto o el
personaje de Arys, que es la representación de la sociedad que ha alcanzado la
mayoría de edad y la destinataria del mensaje de todo el conocimiento acumulado
en 10.000 años de historia personalizado en su enigmática tía. Precisamente son
su tía y sus transcendentales palabras las protagonistas de la obra.
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Arys con su tía y Assumpta en una de las preciosas ilustraciones del interior del libro. |
La
acompañan otros interesantes personajes como la lúcida anciana Assumpta
Rocamora encargada de contarnos el horror de un continente arrasado por la
peste pero que resurge con el Renacimiento.
Javier
Sierra ha mirado al pasado para explicarnos una realidad muy actual, poniendo
en boca de sus personajes frases sabias y rotundas. Es un libro necesario para
una época en la que se subestiman la cultura clásica y la historia. En ellas podemos
encontrar respuestas y un antídoto contra la ignorancia que evitará que
repitamos los mismos errores.
El
mensaje es optimista. Varias veces nos hemos enfrentado con los males que contiene
la caja de Pandora, pero el deseo de superación y la esperanza nos han ayudado
a ganar la partida.
P.D.
Estupenda la Nota final del autor con
sus recuerdos de infancia.
“Nuestro peor enemigo, queridas, siempre ha sido la ignorancia.” (p. 95)
“Ya nadie hace caso a
los viejos. Ni a los libros de historia.” (p. 96)
“-¿Sabes por qué me
interesa tanto la historia, Arys? Porque encuentro en ella lecciones para la
vida. […] Los jóvenes despreciáis a los mayores porque los veis desde vuestra
insolente vitalidad, sucede algo parecido a cuando juzgamos el pasado desde la
atalaya del presente: nos equivocamos.”(p. 98)
“Recuérdalo, por favor: Formamos parte de un Todo que es mayor que la Tierra. Si en lugar
de aceptar que ese Todo ejerce una influencia permanente sobre nosotros, nos
concentramos en sus parcelas, nunca entenderemos nada.” (p. 144)
“El mito, querida Arys,
siempre es una metáfora. […] El mito es, en definitiva, un mensaje codificado
pensado para atravesar los siglos y advertirnos de algo esencial.” (p. 169)